Mientras tanto en un llamado El Reino Orcán vivía un Rey despiadado y obsesionado con el poder, podría vender hasta su propia alma con tal de ser el dueño del mundo.
- ¿Crees conveniente ir y ofrecer mi ayuda? - El podía dominar todo lo que quisiera, pero jamás podría con el hecho de ser rechazado por la única mujer que tiene su atención.
Catalina y Damian son amigos desde niños debido a que sus abuelos son mejores amigos.
- Sería obvio - La voz perezosa de Louis se escucha en todo el estudio, esta cansado de tener este tipo de conversaciones - ¿Sabes qué es mejor idea? - Se levanta emocionado y Damian lo ignora - Puedes ir y acortejarla como a una chica norrrrrrrmal, tal vez eso podría atraer su atención, ¡No! - Finje sorpresa - Mejor vas y la secuestras, la obligas a permanecer a tu lado bajo la amenaza de matar a su preciado padre - De repente esta dando vueltas en todo el estudio mientras dice una incoherencia detrás de otra, cada frase es peor que la otra.
Solo hasta que ve que Damian se sienta decepcionado es cuando se calma.
- Lo siento, se me ocurren muchas ideas y cuando eso pasa es porque dejas de ser el listo de aquí - Le reclama - No es para tanto, es una simple mujer, que puede matarnos juntos si le da la gana, pero al fin y al cabo mujer.
- No es una simple mujer y lo sabes - Le señala con su dedo y Louis levanta sus manos en señal de rendimiento.
- Por eso dije que podría matarnos juntos - Habla para si mismo y entre dientes.
- ¿Y cuántas veces tengo que advertirte qué no te expreses así de ella? - Expresa muy molesto y aunque la actitud desafiante de Louis no se va, se mantiene en silencio.
- ¿Entonces qué piensas hacer?, me refiero respecto a ella - Advierte antes de que se mal entienda, está siendo cuidadoso con lo que habla.
- Supongo que sentarme a esperar, ellos no tenían ni idea del reino de Dark, supongo que apenas se están recuperando de su primer enfrentamiento y conociendo a Dimitri, no va a parar hasta desaparecerlos y antes de que eso pase-
- ¡Entramos a su rescate! - Interrumpe Louis para terminar la frase de Dimitri.
- Lo hacer ver patético - Mofa Damian.
- No lo hago ver, lo es... Pero es tu decisión, yo simplemente cumplo tus órdenes y haré lo que me pidas - Termina la frase antes de que Damian lo desmorone.
- Catalina no es cualquier mujer, ella sola puede dominar este mundo si se le pega la gana, pero es algo que solo tu y yo sabemos, necesito tenerla de mi lado y a mí lado así no sea mi destinada, entiende eso; no es solo una obsesión por qué sea mujer, es más sobre lo favorable que seria para nuestro reino que ella esa la reina de Orcán.
- No lo sé, Damian; si no controlas esa obsesión puede llevarnos a la perdición porque no solo vas a ser tu sino también todo el pueblo que depende de ti - Louis ya no está tan burlón y, mantiene un tono serio y maduro.
- Eso no va a pasar, me encargaré de que mi pueblo no pierda más de lo que pueda ganar.
- Eso espero - Responde Louis poco convencido - Por otro lado, tenemos al Reino Dark y donde el loco de Dimitri se entere de que lo utilizamos para nuestro beneficio, nos va a llevar la madre, Damian, en serio que estás loco - Sisea bajito y mirando a todos lados para garantizar que nadie los esté escuchando.
- No creo que lo note, debe estar ocupado con su ego alto y tratando de dejarle claro a Malán quién es el que realmente manda - Concluye Damian sin una pizca de preocupación.
- Yo que tú no me confiara tanto - Advierte nuevamente su Beta.
- Para eso tenemos el plan B - Le sonríe con malicia y Louis también lo hace.
- Nuestro vampirito no tiene ni idea de lo que se le viene encima, pero espera... Se supone que él es especial, ¿No? - Recalca el Beta.
- Lo es, pero solo hay una persona que puede salvarlo y esa es mi futura mujer, así que él está en nuestras manos - Menciona con confianza el rey de Orcán.
¡Toc, Toc!, el toque en la puerta del estudio interrumpe la conversación de estos dos.
- Adelante - Ordena de inmediato el rey, la puerta se abre y deja pasar a una sexy mujer con vestimenta de soldado, sus pantalones tipo cargo ajustados deja ver la figura de sus piernas, Louis la mira detalladamente desde los pies hasta la cabeza, emitió un silbido agudo y ascendente de dos tiempos en forma de piropo y sorpresa.
Valeria es una guerrera de alto rango, hija de un coronel de guerra y aunque su padre hubiera deseado un hijo varón, esta chica ha logrado posicionarse en los rangos más altos del ejército del reino por su capacidad y pulso.
Solo hasta que se le vio enredada emocionalmente con el Rey se dio a conocer de quién era hija, por lo que se ha ganado el respeto de sus subordinados. Nadie la ha nombrado reina, pero ella se autoproclama como una, su voz es la ley y no necesita aprobación del Rey para dar ordenes.
- ¡Valeria! - Saluda Louis con confianza.
- Buenas a tardes a todos, lamento interrumpir su reunión, pero traigo noticias que les interesa, su alteza - mira a Damian con ojos de amor y este asiente con su cabeza como aprobación para que continúe, es notorio el desvío emocional y aunque ella lo sabe, prefiere ignorarlo y darle tiempo a este hombre para que se de cuenta de lo valiosa que es ella y la ame, grave error.
- Según nuestros informantes, el rey Dimitri tiene en su poder al centurión y su destinado, creo que en este momento deberían de estar en sus últimas-
- Sino es que ya están muertos - Interrumpe Louis sin levantar la cabeza, mientras habla acomoda el sello que está en el escritorio y al terminar de hablar su mirada de preocupación se encuentra con la de Damian.