*Pov Catalina*
Estoy agotada, hoy realmente fue un día muy duro, no quiero ni imaginarme como serán los días siguientes a esta guerra, estoy cansada de la guerra, ¿Cómo puedo tener solo 19 años y estar cansada de esta guerra?
- Es tu destino - Repite una vez más Kayla en mi cabeza, suspiro y suelto ese pensamiento.
- Por una sola vez quisiera que la respuesta a todo lo que vivo no sea esa - Me acurruco en mi cama sintiendo un poco de consuelo físico. Kayla se manifiesta y rodea mi cuerpo para consolarme.
- Todo esto es necesario, tienes un gran destino por delante, generaciones dependen de ti y cada proceso difícil que tienes te enseña a ser más fuerte. No tienes ni idea para lo que te estas preparando, tu destino es muy grande-
- Y eso conlleva una gran responsabilidad - Termino la frase que tantas veces me ha repetido desde que se volvió mi loba.
- Yo no te escogí, La Luna me designó a ti, ¿Tienes claro eso? - Me pregunta y asiento desde mi posición fetal.
- Solo quédate en silencio - Le pido y afinca su cercanía física, al ser mi loba, su energía me recarga, ella es divinidad y siempre me ayuda en estos bajones, justo hoy tuve un día difícil.
- Sé que quieres que me quede callada, pero hay algo de lo que debemos platicar - Me insiste y gruño con pereza.
- ¿Qué es? - Le cuestiono.
- Es sobre la compañía que estaba en3l subconsciente de Raul.
- ¿Estuvimos en el subconsciente de Raul? - Eso si que es sorprendente.
- Sí, pero no es ese el tema principal - Me reprende.
- Cierto - Le confirmo volviendo al tema principal - Era una presencia muy sexy - Reconozco sin vergüenza, Kayla ya esta acostumbrada, es como yo y al fin y al cabo somos por eso compañeras.
- Me sentí muy atraída por esa presencia, hasta puedo sospechar que sentí un olor a masculinidad - Me confirma lo que ya yo sé.
- Igual sabes que los entes son tramposos, pudo ser una ilusión - Le digo por experiencia, ya ha pasado antes.
- Tienes razón, no deberíamos preocuparnos por eso ahora. Lo realmente importante aquí es que descubrimos un nuevo don - Eso es cierto.
- ¿Cómo pude estar en el subconsciente de Raul?, ¡Físicamente! - Digo sorprendida.
- Y yo estuve contigo ahí, es decir; yo puedo hacer eso, pero no tenía permitido informartelo, ya entiendo el por qué, tu también puedes hacerlo porque es tu don-
- Y como es mi don, yo debo descubrirlo - Termino nuevamente una frase de Kayla - Pero... No tengo idea de cómo hacerlo otra vez - Le digo confundida, no tengo la más remota idea de cómo hacer eso otra vez.
- No te preocupes, yo te voy a enseñar, por ahora prepárate... - Empiezo a patalear porque ya sé para qué me voy a preparar.
- ¡Quiero estar sola! - Digo antes de que papá toque mi puerta.
- Lo sé, ¡Voy a entrar! - Procede a abrir la puerta y entrar a mi habitación - ¡Oh!, ¡Hola Kayla! - Saluda a mi loba, ella se inclina ante mi papá.
- ¡Un gusto verlo, su alteza!, me retiro - Desaparece con toda la elegancia que tiene mi loba.
- ¿Cómo está mis risitos de chocolate? - Se acerca a mi cama y acurruca en sus brazos, el sabe que mi estado de ánimo es bajo por todo el trabajo que tuvimos hoy.
- Ya sabes - Levanto mi mano y la tambaleo con pereza, mi cabeza permanece hundida en su pecho.
- Me cuesta mucho entender tu destino, es duro y difícil, además de que nadie más puede hacerlo, te toca a ti sola y siempre puedes con todo - Me enoja el hecho de que solo yo deba hacerlo.
- Un día de estos decido no hacerlo más - Papá se endereza ante mi expresión.
- Debes avisarme con tiempo, tendría que encontrar una manera de solucionarlo sin desgastarte a ti - Pensé que me regañaría.
- ¿Cómo está mamá? - Le pregunto por mi madre, ya que desde la mañana no la veo.
- Seguramente ya esta dormida - Es mentiras, lo mandó a el (Es decir, mi padre) porque ella no resiste verme en este estado..
- ¿Me veo muy demacrada? - Le pregunto a papá mientras me levanto para mirarme en el espejo.
- Solo te ves cansada.
- Sí me veo demacrada, Diosa - Me toco la cara y miro mi cabello - Nah! Siempre me veo así - Papá se ríe y su risa me reinicia el alma, camino hacia donde el y lo abrazo, me acurruco en sus grandes brazos, igual que cuando era una niña - Mamá no quiso venir ella, ¿Verdad? - Le pregunto con voz de pereza.
- Le duele mucho cuando te ve en esa situación - Soba mi cabeza enternecido, nunca supe que necesitaba mimos de grande hasta que mi padre inició a hacerlo de nuevo.
- Mi destino siempre fue este y ella siempre lo supo-
- Desde el primer día en que estuviste en su panza, ella siempre lo supo, por eso siempre lloraba todas las noches, no quería que su hermosa bebé que aun no había nacido y ya sufría tanto, pero todo cambió una mañana, ese día despertó feliz, acaricio su barriga con ternura y con los ojos llenos de amor, te dijo muy segura: "Tu destino es muy triste, pero su recompensa valdrá la pena". Ese mismo día lo supe, encontraste tu felicidad y lograste sanar, salir del abismo - Mis padres se consuelan en el hecho de que algún voy a encontrar mi felicidad.
- Estoy sintiendo esa tristeza justo ahora, aquí - Toco su pecho y lloro - Solo quiero que todo pase, estoy aguantando, siempre aguanto porque hay algo muy grande por venir y es lo que me mantiene aquí, pero he pensado muchas veces en rendirme. La gente de esta mañana me ve como una salvación y yo solo quiero mor... - Sollozos
- Mi pequeña risitos de chocolate, has vivido tan rápido que a veces olvidas que puedes conseguirlo todo, papá no está tris, esta melancólico, siente frustración de que mi pequeña tenga que atravesar por todo esto y no poder hacer nada, si tuviera la oportunidad de sufrir yo y no tú, lo haría.
- Lo sé - Moqueo entre sus brazos.
- Y eres más que un simple curandera.