La pequeña Emma

1142 Words
*Pov Raul* Mientras corro a casa con miedo y emoción, no puedo pensar en otra cosa que no sea Nathaly y Emma. - Rápido, Eimy está bastante inquieta, Nathaly esta sufriendo. - Cállate, eso no me ayuda - Le contesto a Itán. - Voy a tomar el control, eres muy lento - Me reclama. - Adelante - Le gruño, todo sea por ver a mis mujeres rápido. Como Itán es más rapido llegamos pronto a la casa, la mujer más hermosa de este universo está sentada en nuestro comedor. Nuestras miradas se encuentran y es como la primera vez que nos vimos, su mirada de dolor pasa a una de alivio. - Llegaste a tiempo - Se toca su hermosa panza y sonríe - Creo que ya es hora - Me dice algo dudosa. - ¿No falta aún tiempo? - Le pregunto curioso, teníamos una fecha de espera distinta. - Emma dice que no quiere esperar tanto para conocer a su gran papá - Termina la frase y la Interrumpe una contracción, corro a su rescate y sujeto su mano. - ¿Sientes mucho dolor? - La consuelo de cerca. - Supongo que hace parte de este proceso - Está demasiado tranquila a diferencia de mi que estoy con el corazón en la mano, estoy muy emocionado, pero también siento miedo, evito pensamientos que no correspondan a nuestra felicidad. - Te admiro, mujer - Beso su frente con suavidad y se deja caer sobre mi pecho. - Aún no son tan recurrentes, supongo que están iniciando - Se levanta y empieza a pasear en la sala, la acompaño, pero le doy su espacio, quiero que sienta mi apoyo, pero no quiero asfixiarla - No te preocupes, estoy preparada psico... ¡Auh! - Se inclina nuevamente. - Ya están aumentando - Le digo mientras me le acerco. - ¡Sí! - Me toma la mano y la sujeta fuerte mientras gruñe - ¿Sabes que yo estoy dispuesto a soportar este dolor por ti, verdad? - Beso su mano con suavidad. - Tengo que hacerlo yo, amor, déjame demostrarte de qué estoy hecha - Contiene su dolor con una gran fortaleza. - No tienes que demostrarme nada, tu me das todo solo con el hecho de tu existir - Sostengo su barbilla y le doy un pico, Nathaly se retuerce nuevamente. - Esta vez fue más - Aprieta fuere mi mano - Te juro que esta vez fue más fuerte - Trata de convencerme y por el apriete de su mano, estoy totalmente convencido de que si lo fue, miro el reloj y ya van dando las 12 de la media noche, justo la hora que me mencionó Catalina. - Ssssh... Calma, calma, te creo, amor, respira - Se balancea sobre sus piernas y se sostiene de mis hombros, estamos frente a frente. - ¡Aaaaaaaaah! - Nathaly suelta su primer grito de dolor - Ya va a nacer y Catalina no llega - Empieza a retorcerse en su lugar. - Vamos empezando nosotros - Le digo en señal de apoyo, yo estoy aquí para ella. - Cómo no llegué a tiempo esa mocosa, la voy a matarrrr... ¡AH!... - Hace una pausa - Con mi propias manos - No estoy muy seguro de que lo logre, pero si estoy seguro de lo va a intentar. - Cálmate, mujer, Emma necesita todas tus fuerzas enfocadas en ella - Le digo mientras lo llevo al cuarto para empezar la labor de parto y mientras estamos camino al cuarto, Nathaly rompe fuente - Diosa de La Luna, vamos a apresurarnos, amor, no te preocupes por Catalina, si no ha llegado aun es porque debe estar ocupada en algo. De regreso acá la dejé con muchos heridos, pero ahora no vamos a hablar de eso, lo importante aquí es ella - Toco la panza contraído y beso su frente, lo que más me interesa es que Nathaly se mantenga en calma, aparte de eso, yo puedo con todo. Recojo todo lo que necesito y que Catalina me pidió tener listo unas 300 mil veces, me lo repitió tanto que ya me sé todo de memoria, hasta puedo escucharla darme órdenes en mi mente: "El día que Nathaly entre en labor de parto, vas a preparar estas toallas a la mano y cerca de ella, agua caliente y tibia, el botiquín completo, las cosas del bebé espero que estén en la misma habitación, si se me ha olvidado algo, recuerdalo, esta es tu responsabilidad". A esta hora los gritos de Nathaly deben escucharse en toda la manada, yo corro de un lado para otro porque se acerca la hora. - ¡Catalina!, ¡Te voy a matar aaaaaah! - Nataly ya empezó a perder el auto control. - Respira, por favor, sin malas palabras, vamos a que te des un baño tibio - Me hace caso y empieza a caminar al baño. - Creo que tenemos que replantear el tema de tener más hijos, no estoy soportando - Sonrió ante lo que me dice. - Si no quieres tener más hijos esta bien, amor, nos quedamos con Emma solamente, no tengo problema con ello, pero no pienses en eso ahora, te quiero enfocada - Asiente y me meto a la ducha con ella, le ayuda con masajes suaves en su espalda lo cual le ayuda a relajarse. Salimos de la ducha y le paso una toalla para secar su cuerpo, le ayudo con calma, aunque por dentro este en un caos total, ellas no me necesitan estresado ahora. - No estoy segura de qué fue lo que hice en esta vida para merecerme al mejor compañero del mundo, te amo - Beso su frente y le ayudo a sentarse en la cama. - Creo que el que necesita saber qué hice para merecerte soy yo - Le hablo mientras reviso la temperatura del agua de la piscina que armamos en nuestra habitación - No sabes lo agradecido que estoy contigo y con La Diosa por escogerte como mi compañera - Extiendo mi mano y la ayudo a ingresar a la piscina de agua, su rostro agotado me cuenta que lleva mucho tiempo en esto y es donde me fijo que pasamos de estar reencontrandonos en la mañana a estar a mitad de la noche esperando la llegada de nuestra pequeña Emma, Nathaly se sienta en la piscina y recibe una nueva contracción. - ¡Hola! - La voz alegre de Catalina nos saca de nuestra concentración - ¡Llegué... - Revisa su reloj por un momento - Justo a tiempo!, doce y cuarenta de la media noche. ¡Bienvenida seas nuestra Emma! - Ingresa a la piscina y se ubica justo en frente de las piernas de Nathaly, quien emite un grito desgarrador y Catalina maniobra rápidamente con una preciosa bebé que saca del agua.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD