La Futura Esposa:

1391 Words
Camino hacia el baño y fue ahí donde encontró a Davis. Estaba tirado en el suelo de la ducha, desnudo y con sangre en su cabeza. —¡Sargento!! ¡Holaaaa! ¡Despierte Sargento!! Russel comenzó a llamar a emergencias médicas y lo levanto del suelo para sacarlo del baño. —¡Heeeyyyy jajajajaja! —¡Volviste Davis!! —¡Todavía tenemos fiestaaaaaa!! —¡PODRIAN CALLARSE!! ¡OFICIALES EN FORMACION!! Inmediatamente los tenientes y sargentos soltaron a la chica y la cubrieron con una manta. Se formaron en orden militar y ya estaban reaccionando que algo estaba mal. —¡APAGEN ESA MALDITA MUSICA!! Uno de ellos se movilizo para apagar el estéreo y volvió a formarse. Russel acostó a Davis en la cama y le puso una almohada en su herida. Se miraba pálido y nadie sabía cuánto tiempo había estado perdiendo sangre bajo la ducha. Cuando los médicos llegaron ya Russel le había pedido declaraciones a cada uno de ellos. Menos a la chica porque ella solo lo llamaba con los dedos para que disfrutara con ella en el sofá. —Golpe lateral derecho en la cabeza, pérdida de sangre y del sentido de orientación dijo el doctor. —¿Entonces? ¿Está vivo? —Si Mayor gracias a usted llegamos a tiempo. Lo llevaremos para darle la adecuada atención médica. —¿Qué creen que le paso? —Seguramente se resbalo en la ducha. —No estoy seguro de eso, por lo que levantare una rigurosa investigación. —¿Qué sucede con usted señorita? ¿Cuántas tazas de Te Maravilla le dieron? La chica se masturbaba frente a todos y estaba ansiosa por conseguir que la penetraran. —¡Póngale un sedante y llévenla! Y ustedes imbéciles se las verán conmigo. Los médicos le pusieron una inyección a la chica y se la llevaron en una camilla. Los oficiales se vestían mientras Russel les gritaba. —¡LOS CUATRO ESTARAN SUSPENDIDOS!!! ¡AHORA LARGUENCE DE AQUÍ!!! Después de que todos se fueron Russel tomo la comida de la mesa y se disponía a regresar a su habitación cuando logro ver un vaso de plástico tapado con un plato. Lo levanto para olerlo y de inmediato se dio cuenta que se trataba del Te Maravilla. Todas las mujeres tomaban una taza a la hora de la cena en el comedor, pero estos oficiales tenían su propio envase. Obviamente hacían que la chica bebiera en exceso para mantenerla caliente y que todos pudieran usar su cuerpo en reiteradas ocasiones. —¡Malditos abusadores! Russel se llevó todo para su habitación y cuando ingreso, trato de no hacer ruido para no despertar a su amor, quien seguía boca abajo durmiendo hasta con la boca semi abierta. Como le traía comida pues tenía que intentar despertarla. —Hola preciosa, mi amor te traje comida, holaaaaa. —Mmm si mmm. —Despierta para que comas mi amor… Russel le apretaba las nalgas y le amasaba los senos mientras le besaba el cuello. —Haaaa mmm Siiii ya voy… —Toma preciosa, ponte esto. Russel le daba una camiseta desmangada y después se fue a servir los platos de comida. Ella se puso la camiseta y camino hacia el baño para lavarse la cara y enjaguarse la boca. Cuando salió Russel ya estaba sentado y esperando por ella para comer. Laura estaba seria y solo se sentó para comer sin decir nada. Russel la había agredido y hasta le destrozo la ropa. Ella comenzó a ingerir los alimentos, pero tenía las cejas erguidas y Russel solo la miraba con una sonrisa. Él siempre les restaba importancia a sus agresiones y todavía no se daba cuenta de los traumas de Laura. —Te miras hermosa, aunque estes enojada. Pero ella solo agacho la cabeza. —Tendría que ser yo el que este enojado ¿No crees? —Creo que ya se desquito lo suficiente Mayor Russel. —Jajajaja ¿Esta sabrosa la comida? —Si gracias, pero tengo sed. Ya estaban por terminar de comer cuando Russel se levantó para ir al refrigerador y sacar algo de jugo natural. Pero cuando se acercó a la mesa para servir en los vasos. Laura estaba bebiendo del envase que él había traído. —Estaba atorada asi que discúlpame por beber algo de tu refresco. —¿Mi refresco? Wooooo… Ok jajajaja. Es mejor que no tomes más de esto y Russel agarro el envase para meterlo al refrigerador. Terminaron de comer y Laura coloco los platos desechables en el bote de la basura y comenzó a indagar acerca de cómo se iba a regresar para su habitación. —Destrozaste mi ropa Russel ¿Qué se supone que use ahora? ¿No sientes calor? Hace calor aquí… —Jajajaja si yo tambien tengo calor preciosa y Russel se quitó la camisa. Solo se sentó en el sofá para observar los efectos del Te Maravilla en Laura. —Si debiera ducharme antes de irme. Russel se detenía la barbilla con su mano mientras sonreía de lado. Laura lo miraba extrañada pero no podía negar que se miraba seductor y extremadamente guapo. —Puedes usar de mi ropa deportiva mi amor. —¿Con tacones? —Es la ropa que uso para ir al gimnasio. Si tú quieres puedes usar mis sandalias… aunque te ves más sexy con esos zapatos altos. Laura tenía cruzada la pierna, pero involuntariamente apretaba sus genitales y sus pezones se notaban endurecidos. —Siiii gracias haaaam creo que debo ducharme… Laura respiraba algo agitada y Russel la seguía observando con una sonrisa. Se desabrocho su pantalón y se bajó el zipper. Él estaba listo y esperando por ella. —Si mi amor, te ves tan rica con esa camiseta pegada. Me encanta como tienes esas tetas redondas tan firmes. —Yo… yo… hummm… Laura respiraba entre cortado y sentia sus genitales completamente húmedos. —Como quiero separarte esas piernas tan gruesas y sexys. —¿Tienes toallas en mmm el baño? Laura se ponía de pie y a Russel se le hacía agua la boca, al ver como la camiseta no podía cubrir el carnoso trasero de su amada. Para ese momento Russel se apretaba la polla y comenzaba a mostrársela para que ella se excitara más. —Creo que necesitas algo de esto preciosa y Russel se meneaba la polla de arriba abajo mientras ella lo deseaba. Laura ya estaba con todos los efectos detonados y solo se sentó en la mesa y separo las piernas para mostrarle su vulva… su humedad brillaba y ella solo podía ingresarse los dedos. —Que espectáculo más delicioso mi amor. —¿Le gusta lo que ve cariño? —¡Riquísimo preciosa! Mira aquí tengo lo que deseas… Russel se masturbaba y le postraba una enorme polla venosa. Asi que Laura completamente excitada comenzó a caminar a gatas hacia Russel y directamente comenzó a darle un intenso sexo oral. Laura hacia gárgaras y el exceso de saliva le caía en los senos, mientras Russel jadeaba sin parar. —Haaaag hag Agggg haaaag Haaaa… A los pocos minutos Russel la levantaba para acostarla en el sofá y se puso encima de ella casi de inmediato. Solo podía chuparle los pechos mientras la penetraba con fuerza. —¡Más mi amor! así haw quiero más. ¡MAS MAS MAS!! ¡HAAAAW HAW HAW!!! Russel quería destrozarla y ella sonreía con su piel erizada. —¡Voy a cogerte como un animal! Haaaag… —¡Si quiero tu v***a! ¡La quiero toda!! ¡DAME, MAS! HAW MAS HAWWW… Russel la coloco de rodillas y gracias a los constantes orgasmos de ella, él se podía turnar de agujeros y solo levanto las piernas para enterrarse en su socado trasero y penetrarlo de manera bestial. —¡SIIII ASI MI AMOR! ¡SIII MAS ASI HAW HAAW HAWW HAW!! Laura gritaba excitada y siguieron haciéndolo por mucho más tiempo y Russel estaba completamente fascinado con los efectos del maldito Te Maravilla. Cuando ya eran las dos de la mañana Laura cayo rendida y ya se estaba quedando dormida, abrazada a su amado, cuando Russel le recordó acerca de su propuesta. —Querida solo te recuerdo que todavía estoy esperando que me respondas si quieres ser mi esposa… Ella solo sonrió y comenzó a besarlo. Siguieron besándose hasta quedar profundamente dormidos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD