Capítulo 45: Golpe bajo El callejón olía a basura podrida y metal oxidado. El humo que escapaba por la rejilla trasera del edificio se mezclaba con la neblina fría, formando un velo gris que parecía devorar la luz de la luna. Ariadna apretaba a Cloe contra su pecho; sentía el leve latido bajo la piel de la niña, pero su respiración era débil, como si cada inhalación le costara más que la anterior. No podían quedarse allí. Sus botas chapoteaban en charcos negros mientras avanzaba sin rumbo fijo, siguiendo el instinto de encontrar **cualquier** lugar donde ocultarse. Cada paso resonaba demasiado alto, y cada sombra parecía moverse. No eran solo los zombis… algo más la seguía. —Tranquila, ya casi… ya casi —susurró, aunque no sabía a dónde iban. A la vuelta de la esquina encontró un pe

