Han pasado cinco días desde que George se fue, estoy echa un ovillo en la cama del departamento aferrándome a la almohada que conserva su aroma, mis ojos están hinchados de tanto llorar, Beth ha sido mi fiel compañía, Sarah y Tom se enteraron de lo ocurrido gracias a ella y no dudaron en venir para tratar de sacarme de mi agujero donde siento como estoy muriendo un minuto a la vez, Andrew, Dom e incluso Amber han estado buscando a George al ser los únicos que con libertad pueden entrar y salir del infierno, pero no logran encontrar nada, no hay señales de su aura, ni siquiera un indicio de donde pudiera estar. —Cassidy, debes comer —Demian, no tengo hambre —Cass, Demian tiene razón, debes comer, aunque sea un poquito, anda, Sarah hizo tu favorito, espagueti, ven a comer Dice recostánd

