.°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°. .°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°. narrado omnisciente. .°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°. .°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°. No se veía su rostro solo su largo cabello alborotado. Se levanto debido al incesante chillido de la alarma de su celular, aún el cielo estaba empezando a mostrar tonos naranjas y color vino, hacia su mejor intento de traspasar esos vidrio polarizados. Era el amanecer precisamente, sus pies tocaron el suelo y suspiro debido al agradable frío bajo estos. Se levanto completamente y empezó a estirarse haciendo crujir todas sus articulaciones asemejando a un chicle humano. Una risa escapa de sus labios cuando la atrapa Samue

