Mientras tanto. llevando tranquilamente la carga de trabajo en esos días al haber vuelto a la ciudad después de un par de meses, parece que le han cargado el doble en trabajos, lo único bueno es que son cosas simples, papeleos que cualquier abogado podría hacer. Con los papeles que le ha dejado el caso de los Empire este se dirige a su despacho privado para no estar siendo molestado con preguntas innecesarias mientras ya tiene trabajo de sobra que resolver, Aunque de todos modos los airpods no dejan que escuché nada más haya de música y algún ruido blanco entre canciones. abre la puerta de madera oscura y antes de entrar pausa la música. —Maya... ¿aún hay café?. la joven que ocupa el puesto de secretaria asoma la cabeza por el borde de la pared. —Creo que solo hay mocca, ¿quiere que

