Pasaron unos cuanto día, ya me siento mucho mejor, hablé con la policía de Bogotá para realizar una investigación, ya que yo le mojo la mano al general. Llamo a Manuel González, el jefe de la mafia más grande de Bogotá, con el yo comencé en los negocios de las drogas, y sigo negociando con él. Tengo toda su confianza, y que si me pasara algo que no dudara en decirle para ayudarme. Le explico del problema que me paso, me traicionaron uno de mis hombres de más confianza Y él me dice que lo van a buscar y me lo van a retener para yo mismo matarlo. También le solicité un par de hombres prestado que no tengo apena, tengo dos que apena me están ayudando, Él me dijo que me va a mandar los hombres para que trabajen conmigo, los mejores hombres leales. -morenay y pepe, mañana a primera hora

