Por primera vez en mucho tiempo me sentí parte de aquella familia y me sentí protegida. Una hora más tarde me desperté entre los brazos de mi padre, le miré con el pelo canoso las facciones cansada, aquel cabello oscuro y la piel morena igual que la mía, mamá me ofreció una taza de té y bebí un gran sorbo. Me quedé en el sofá junto a mi padre todo el tiempo que me fue posible, sin embargo, recordé que esa no era más mi casa. —Gracias, mamá. —No necesitas sentirte sola, incluso cuando te odio te amo más de lo que puedo explicar o es sano Jane. —Lo sé. —No necesitas volver a esa casa ni mantenerte en la cuidad Gia quiere verte… —Mamá no metas a mi abuela en esto, simplemente no quiero romperle el corazón—Dije y le di un beso, así como deposité uno en la mejilla de mi padre le c

