—Gracias Fede, iré inmediatamente —Le dije emocionada a Fede, al fin tendría el trabajo que necesitaba y todo gracias a el. —Me olvidaba de un pequeñísimo detalle —Su voz se volvió algo chillona al final, estoy segura que me largara algo que no me va a gustar. —¿Qué pasa? —Pregunté impaciente, me comenzó a picar la cabeza y me la rasqué rápidamente mientras esperaba que Federico hablara. —Es una cafetería exclusiva donde solo trabajan hombres, ni una mujer más que la encargada, pero ella no hace mucho —Las palabras de mi amigo me hicieron estallar, como en las películas, cuando la protagonista esta al teléfono, le explotan una bomba y de repente se escucha el sonido de un vidrio roto. Eso fue lo que me pasó. —Espera, no entiendo. ¿Porque me toman si es un trabajo para un hombre? —Me se

