Un mes había pasado desde que descubrí la hermosa aplicación de w*****d y todos los días subía capítulos nuevos a mi novela. Servía mucho para lidiar con el estrés y la tensión que se formaba en mi casa. Me sentía realmente feliz en mi mundo de escritura, me sentía más liberada y trabajar resultaba menos agobiante que antes. Aunque podía sentir la tensión de muchas cosas, como cuando Mariano venía a visitar a mi hermano. Pero ya poco a poco, lo estoy sacando de mi mente. —Juli ¿Estas bien? —Preguntó mi hermanos desde la puerta, sus ojos estaban rojos. —Si, ¿Cómo te sientes hermano? —El sonrió, lucia débil y cansado. Su mirada estaba bastante apagada, poco se veía del Bruno que yo conocía. —Bien, aún no me acostumbro a las convulsiones pero igual hago mi esfuerzo —Sus ojos brillaban aun

