Ana. * Sigo mirando al techo, buscando una razón por la cual fui castigada de esta manera tan horrenda. Los brazos de Jack aún se encuentran en mi cuerpo logrando que la incomodidad cada vez sea más grande. No pudo dormir nada, bueno solo cuando terminó de violarme logré dormir por el cansancio y el hecho de estar llorando bastante. Después desperté y ya no fui capaz de conciliar el sueño. Me giré a mirarlo de inmediato cuando se movió, frunció el ceño y sus ojos se abrieron, seleccionó una sonrisa y se acercó besando mi mejilla. - Nunca había despertado a un lado de la mujer que amo ... Hasta hoy claro. - Susurró abrazándome. Se enderezó un poco mirando la hora, es temprano, las ocho de la mañana. - Ve a preparar el desayuno. - Pidió soltándome. Me quedaría mirando sin poder cree

