Jack.* La mirada por el retrovisor, notando que aún está dormida, estado poniendo sedantes en su cuerpo, cada vez que intenta despertar, eso hace más sencillas las cosas y no hay termino perdiendo la paciencia por escucharla gritar como loca. Se removió una vez más, hice una mueca, no puedo seguir inyectando eso en su cuerpo o le hará daño. Me adentré al bosque, solo un kilómetro lejos de la carretera, una vez que logré hacer que se calme retomaré el camino. Detuve el auto cerca de un árbol para que el sol no lo calentara. Sus hermosos ojos se abrieron poco a poco hasta toparse conmigo. Se mostró sorprendida y comenzó a moverse intentando estar libre. - Tranquila, no te haré daño. - Dije suave mostrando una pequeña sonrisa. No le hice caso a mis palabras y solo difícilmente mo

