Luego de que él cenara, subimos para bañarnos. En seguida Javier me indicó que me colocara en cuatro sobre la cama, ató mis tetas hasta dejarlas casi moradas, luego me llevó al sofá, me sentó, ató cada pierna a cada extremo del sofá, dejándolas bien abiertas mientras que los brazos los levantó sobre mi cabeza y los ató detrás del sofá. Se colocó sobre mí, me obligó a chupar su v***a mientras con una mano me golpeaba con fuerza el clítoris. Al llenarme la boca, se bajó y siguió golpeando mi clítoris. Luego de varios minutos dejó de golpearme y pasó a acariciar con su lengua mi enrojecido coño. Me hizo delirar entre el dolor y sus caricias. Metió sus dedos en mi v****a, uno a uno hasta meter la mano completa, entraba y salía bruscamente, me causaba dolor por los golpes que me había dado pe

