Aquí viene mi astronauta vestida completamente de blanco, mi corazón empieza a latir, solo late por ella, solo lo siento cuando ella ocupa mi mismo espacio sea virtual o físico. A ese que le digo mi corazón realmente no es mío, solo late por ella, solo es de ella. Viene hacía mí con una sonrisa en los esos perfectos y sensuales labios. Sus ojos brillan como la noche o como la luna que nos acompañó en tantas noches. Viene de brazo con su padre, esta radiante, hermosa, a mi memoria evocan los recuerdos de la primera vez que le hablé, la primera vez que la vi que hicimos una video llamada y por supuesto la primera vez que la vi en el aeropuerto, caminaba igual hacía mí y todo a nuestro alrededor desaparecía, nos transportaba a nuestro mágico y único universo que trasciende fronteras y barrer

