Christian Eran las 20:15 p.m y aún estaba en mí casa. No sabía qué hacer, es complicado. En quince minutos tendría que ir a buscar a Camille para ir a la dichosa fiesta y sinceramente no tengo ganas de ir. Pero no puedo fallarle, además...me siento muy culpable por lo que le está sucediendo con su familia. Samantha no me contesta las llamadas y no me quiero imaginar cómo debe de estar en éste momento. Me dejé caer en el sofá y apoyé mí cabeza en el respaldo. Los minutos pasaron y cuando miré el reloj ya eran y 35. Genial. Me quedé unos segundos en la misma posición hasta que oí sonar mí celular. Lo tomé y el nombre de Camille apareció en la pantalla. Suspiré y contesté. -Hola.-dije y escuché un suspiro. -¿Dónde estás? Te estoy esperando Chris..-me dijo tratando de sonar tranquila.

