Samantha Llegué a Francia muy cansada y a lo lejos pude divisar la cabellera,ésta vez púrpura, de mi prima. Sí, es una chica con un estilo único y eso me encanta. —¡¡Samie!!—gritó y corrió en mí dirección para luego darme un fuerte abrazo.—¡Tanto tiempo sin vernos! Estás hermosa.—me dice sonriendo cuando se separa de mí. —Tú también estás muy linda, y tú cabello..—le digo señalando lo—...ahora es púrpura. Genial, te queda muy bien. —Gracias, ya me había aburrido del color rosa, así que me hice un pequeño cambio.—dice sonriendo—A ti no te vendría mal cambiar el color de tú cabello.—dice mientras toma un mechón con su mano.—Sabes que tengo miles de tintes y me encantaría usarlos alguna vez en tú cabello.—me dice y yo ruedo los ojos. —Quizás...algún día.—le digo riendo. —Eso es suficien

