Capítulo 26 Sus ojos me detallan de pies a cabeza antes de posarse en el segundo guardia que este saca la cinta y empieza a pegar la boca de mi padre. Una vez terminado su sucio trabajo, tira de mí para obligarme a sentarme en una de las sillas. El alcalde se puso delante de nosotros y empezó a sacar sus discos. ¿Cómo puede un alcalde presenciar semejante horror sin decir nada ni intentar ayudarnos? Dirige a mi padre una mirada compungida. Me seco una lágrima que resbala por mi mejilla mientras pienso en Nathan. El hombre bondadoso que estoy perdiendo. Echo un último vistazo a mi anillo, imaginando su reacción al anuncio de mi boda. Dylan: Quítatelo. Giro la cabeza hacia otro lado como si no hubiera oído su última petición. Dylan: Ahora mismo. A pesar de mí misma me quito el anillo y

