Ni siquiera tuve tiempo de besar a Mou. Odio a estos dos gorilas y más aún a sus jefes. Inmediatamente subí a mi habitación, no tenía ganas de aguantar a la puta blanqueada de Dylan. Y menos mal que no estaba en el salón. Olga estaba arreglando la habitación cuando volví. Yo: Hola, dije mientras me quitaba las zapatillas, me dolían mucho los pies. Olga: ¿Cómo está su familia, señora? Yo: Darla, por favor, odio sus formalidades. Olga: OK...entonces dígame Yo: Mi padre sigue en coma, mi madre igual y mi mejor amiga acaba de salir del hospital esta noche. Olga: Qué buena noticia. Espero que tus padres mejoren mucho. Yo: Yo también lo espero. Olga: Bueno, voy a llevar esto a la tintorería. Hasta luego. Yo: Y yo me voy a dar una buena ducha y a la cama. Dije, quitándome el vestido Olg

