****SMAY**** Sale y vuelve unos quince minutos después con una botella en la mano. Jean Eudes: Dos gotas en su comida, todos los días. Créeme, después de dos meses, no volverás a saber nada de esta persona. Saco unos fajos de billetes de mi bolso y se los doy. Me despido con una sonrisa. Yo: Igual que a Gretel, te voy a inyectar su vida, putilla de mierda. Vas a morir igual que esa zorra de Gretel. Dos horas después, aparco delante de la mansión de Dylan. Inhalo un momento antes de bajarme, introduciendo la botella en mi sujetador. Me cruzo con Olga, con una bandeja en la mano, intentando subir. Olga: Buenas noches, señora Yo: ¿Dónde está tu jefe? Olga: Acaba de salir. ¿Quiere que le traiga algo de beber? Yo: No... Y esta... Por fin la nueva señora de la casa. Olga: La señora est

