*** DYLAN *** Puedo sentir el odio recorriendo mi cuerpo, el hijo de puta, ¿no se atrevió? ¿Yo: RIDDICK? ESTOY GRITANDO Este idiota gira la cabeza hacia mí y se burla de mí con una sonrisa. Dos zancadas me bastaron para agarrarle por la espalda y sacarle de la cama. Me entra el pánico cuando veo a Darla inconsciente sobre la cama en calzoncillos. Mi rabia podía hasta cocer un huevo. Me cabrea pensar en sus manos sobre ella. Me subo a la cama y la sacudo para despertarla, pero no pasa nada. Yo: ¡Darla! ¡Darla! Despierta, abre los ojos. Le acaricio la mejilla con ternura, pero nada parece funcionar. Vuelvo enfadada hacia Riddick y lo agarro por el cuello. Yo: ¿Qué le has dado? Riddick: Creía que no te interesaba. Yo: ¿Qué demonios le diste? Riddick: No te voy a decir nada. Lo esta

