Después de unos días la familia Bolter recibió las cenizas de la señora Bolter, las cuales el señor Bolter decidió poner en una vitrina de su sala, para que sus hijos la pudieran ver cundo quisieran y sentir que estaba con ellos aun. Todavía seguía algo enojado con los gemelos, pero tenía que admitir que eran niños los cuales sus palabras son nulas para los adultos. Decidió hablar al respecto con los gemelos en la tarde ese día de lo sucedido con su madre, pero ¿Cómo le pides explicación a un niño sobre la muerte de un adulto?, al llegar la tarde reunió a los gemelos en la sala, sacando las cenizas de su madre de la vitrina y poniéndolas en la mesa de estar, esto era de cierta manera doloroso para él, pero quería saber la verdad, de cómo los gemelos supieron de la muerte de su madre.
- Pequeños su madre está aquí en esta cajita, pedí que así estuviera para recordarla y que este siempre cerca de nosotros. Sé que no les eh preguntado de su sentir estos días, pero quiero que entiendan que su madre era una mujer muy importante para mí y no solo para ustedes, sé que la vamos a extrañar mucho de ahora en adelante, pero quiero saber ¿Cómo supieron que nos tenía que despedir de ella?
Los gemelos estaban callados, ya que no sabían si su padre les creería o no, si le decían la verdad que era muy inocente para esos niños, lo pensaron unos segundos en silencio, hasta que uno hablo.
- ¿Nos vas a creer padre si te decimos?
- Sé que hay cosas que los adultos les cuesta creer pero creo que es necesario que yo sepa, así que por favor díganme la verdad y les creeré.
Los gemelos se miraron unos instantes para ver si el otro estaba de acuerdo, ya lo cual asintieron a la vez, para decirle a su padre de como supieron de la muerte de su madre.
- Por un sueño.
Dijeron los dos gemelos a la vez, lo cual su padre le sorprendió un poco, ya que no creía que eso fuera posible, pero esta de igual manera intrigado por ello.
. ¿Qué paso en ese sueño pequeños?, ¿Lo tuvo solo uno o ambos?
- Ambos.
- ¿Y de que fue?
Empezaron a hablar sincronización los pequeños sobre el sueño.
- Soñamos que una noche que mamá sonreía mucho por el lugar donde estaba.
- Estaba como el un jardín lleno de flores bonitas.
- Las cuales eran todas de mamá, ella nos cantaba y nos daba un beso a cada uno en la frente.
- La abrazábamos y corríamos entre las flores con ella.
- Nos estábamos divirtiendo mucho con ella.
- Hasta que apareció eso.
- ¿Qué cosa?
- Era una sombra negra, la cual…
- Se llevó a mamá.
- Y mamá no se negó a irse con ella.
- Después solo despertamos y empezamos a llorar.
- Y mamá vino a calmarnos.
- ¿Eso fue todo lo que paso?
- Si.
- ¿Padre nos crees verdad?
- Si, muy difícilmente si les creo. Pero ¿Por qué no dijeron nada sobre el sueño?
- Porque una vez mamá nos dijo.
- Que los adultos no creen en los sueños de los niños.
- Eso es cierto, pero pequeños debieron a verlo dicho.
- Lo sentimos.
- Y mucho.
- De acuerdo solo una pregunta más. ¿Cómo supieron que ese día se tenían que despedir de su mamá?
- Ese día al despertar.
- Vimos la sombra negra en la puerta.
- Así supimos que mamá se iría.
- Entiendo…gracias pequeños ahora vayan a la su habitación a jugar.
Dijo al padre a los gemelos los cuales se pararon del sofá en el que estaban, pero ante de irse a su cuarto se despidieron a la vez.
- Adiós mamá.
Dijeron a la cajita que yacía frente a ellos para irse, dejando a su padre en la sala, el cual empezó a llorar por tal acto de los gemelos así las cenizas de su madre y sobre todo lo contado por ellos.
Estando en su cuarto los gemelos, era más que obvio que jugar en esa situación no era una opción, la tristeza se sentía no solo en ellos si no en su padre también, en su cuarto, en cada rincón en su casa, como si los objetos supieran de la pérdida de la señora Bolter. Pero los gemelos a pesar de estar en esa situación, lo entendían de alguna manera el hecho de morir y no volver. En ese momento los gemelos podían sentir la tristeza del otro, así que uno se les ocurrió algo y vio al otro; tenía que hacer algo recto ya que eran ellos dos y si padre, pero también un día la sombra negra vendría por él.
- Oye.
- ¿Que?
- estaremos bien, mientras estemos juntos.
- ¿Enserio?
- Si.
- Juntos no nos harán daño o algo, ni nos sentiremos solos.
- Entonces, prometes que siempre estaremos juntos.-
Si y en cualquier situación.
- Vale, siempre juntos.
- Siempre juntos.
Sin más se abrazaron sellando una promesa que al crecer y el paso de los años nunca hubo problema hasta que tuvieran quince años uno tuvo un solo similar al de niños, pero estaba vez solo uno soñó, ya que se traba del otro, pero era algo que solo aparecía en las películas de terror, en ese momento que su hermano había hecho y despertó; agitado por el susto.
- ¿Que pasa hermano?
- Nada.
- ¿Cómo que nada?, si estas sudando y estas agitado, ¿Que paso?, ¿Tuviste una pesadilla?
- Creo que sí.
- Tranquilo ya paso, es solo un sueño, ni te preocupes, trata de dormir.
- No creo poder tan fácilmente volver concebir el sueño.
- ¿Tanto así estuvo la pesadilla, para despojarte del sueño?, ¡Ya se!
- ¿Qué?
- Te traeré un vaso de leche caliente, como de niños cuando para que te ayude a dormir, ya vuelvo voy por él.
Sin más vio a su hermano levantarse para traerle ese vaso de leche, era aterrador lo que soñó para él, en especial ver a su hermano en esa escena tan horrible; no podía imaginar eso de él, ya que siempre lo ayudaba a él y a su padre, así que solo trató de despejar su mente ese momento, mientras su hermano llego a la habitación con el vaso de leche.
- Toma y bebe despacio, no te vayas a quemar.
- Si, gracias.
- ¿Te sientes nervioso verdad?
- Si, creo que es una de las últimas sensaciones de la pesadilla que tuve.
- ¿Y qué soñaste?
- Una escena atroz, como las películas de terror.
- ¿Como las películas que no te gustan ver?
- Si.
- Bueno, ya que estas despierto te enseñare algo.
-¿Qué?
- Una nueva canción.
- ¿Otra?
- ¿Que no te gustan?
- Sí, solo me sorprende tu habilidad de escribir una tan rápido.
- Yo igual me sorprendo, deja voy por mi guitarra.
- De acuerdo.
- A ver, Do, RE, Mi, Fa, Sol. Si esta afinada, de acuerdo aquí voy.
En ese momento los ambos hermanos se perdieron en las acordes de la guitarra, en las notas que salían de ella pero sobre todo la forma de como transmitía la sensación de la música al otro hermano, la letra siempre era algo alegre; esa eran de las cosas que los gemelos amaban compartir entre ellos, uno oía y el otro tocaba y cantaba, era in momento de hermanos y mejores amigos que eran.
- Wow, es muy linda.
- Ya lo sabía.
- Bueno, pero te diré algo.
- ¿Qué?
- No me cantes y toques tus canciones tan seguido, pensarán que soy una chica.
- Entonces eres mi chica.
- ¡Oye!
- Jajaja, es broma hermano.
- Jajaja, creo que ya poder dormir.
- De acuerdo si es así entonces descansa hermano.
- Descansa.
En la maña siguiente asistieron a la escuela como todos chicos de su edad, eran algo sin duda en la escualor ya que los dos siempre estaban juntos a pesar de tener diferentes personalidades; uno era de los más listos de la escuela y el otro era uno de los mejores deportistas, sin duda una combinación única y complementaria con la otra. Pero ambos tenían objetivos claros en su vida, uno quería ir a otro estado a estudiar una carrera especializada en física, el otro quería ir seguir haciendo atletismo y jugar fútbol americano pero en la misma escuela que quería ir su hermano, objetivos diferentes, pero siempre juntos los gemelos Bolter.
Pero había algo un obstáculo y una preferencia entre ellos, su padre, quería que solo uno fuera a la universidad y el otro se quedará a cuidarlo, el problema no era solo eso, si no que su padre apoya más al gemelo que hacia deportes, sentía que el otro tendría mas potencial en triunfar en la vida que el otro; algo muy injusto al parecer de los dos gemelos. Pero eso no era impedimento al que quería estudiar física y si hermano apoyándolo en todo era más que una motivación. Pero sin duda alguna su padre sería un obstáculo. Cada mañana al desayunar su padre siempre hacia la diferencia y el recordatoria de que uno se tenía que quedar con él a su lado.
- ¿Dónde está mi café?
- Si, hola padre buenos días.
- Yo te lo hare padre.
- No tu no, que lo haga tu hermano, sigue con tu desayuno.
- De acuerdo te lo haré.
- Bien.
- Padre él también estaba desayunando.
- Pero para él no debe ser un problema, ya que lo hará pronto todos los días.
- Aquí esta tú café padre y ya te dije que no me quedaré.
- Si lo harás, mientras tu hermano estudia y haga deporte.
- No padre, él se irá conmigo.
- Chicos ya hablamos de esto.
- Exacto ya hablamos y no estamos de acuerdo contigo.
- En tal caso yo prefería quedarme y no mi hermano, ya que tiene una gran potencial para estudiar física.
- Si tú crees, aunque para mí el deporte es un potencial en la vida. En fin me iré a tomar mi café a la sala los veré después.
- Como me molesta que no cambie su idea y en no apoyare en estudiar y a mi si.- Así es padre.
- Debería cambiar.
- Si pero ya sabes que es difícil hacerlo cambiar de opinión, aunque creo que es por qué no quiere sentirse solo y quiere que yo me quiere, ya que a pesar de ser gemelos soy el menor.
- Tiene sentido pero no lo que dijiste al final.
- Puede ser que sí.
- Bien acaba de desayunar y vámonos a la escuela.
- De acuerdo.
- Pero come despacio, no te vayas ahogar.
- Esta bien.
Sin más uno de los gemelos, el mayor le preocupaba que su padre le pusiera trabas a su hermano para estudiar, ya que eso de verdad odia de las personas. Así que no se iba a rendir tan fácil de convencer a su padre que también su hermano estudiara lo que el quería, ya que en si él era el motivo por el cual quería estudiar, no quería estar lejos de su hermano así de simple o al menos eso parecía. Sin más en el transcurso de los meses se acercaba el día en que los gemelos Bolter se graduarían, pero antes ambos tenían eventos importantes, uno tenía una competencia en final contra otra escuela y el otro iba a presentar una investigación muy importante la cual el abriría las puertas para ir a la escuela de sus sueños. Sin más los eventos llegaron, era la final de futbol americano de uno de los gemelo Bolter, el cual los nervios estaban presentes pero se desaparecieron al ver a su hermano gemelo y a su padre en las gradas al demostrar su apoyo así a él. Fue un partido muy reñido donde el equipo del gemelo perdió, pero no estaba decepcionado ni su padre ni su hermano, al contrario estaban orgullosos de él, al final después de salir de la duchas fue a reunirse con ellos.
- ¡Hermano te luciste hoy!
- ¿Tú crees?
- Sin duda hijo, ven vamos a celebrar, te llevare a comer tu comida favorita.
- Gracias.
Sin más el resto del día fue llenos de elogios de su padre y de su hermano gemelo.
- Gracias, por lo de hoy.
- De nada hijo te lo mereces diste lo mejor de ti.
- Gracias, padre espero que también podamos celebrar así mañana.
- ¿Mañana?, ¿Por qué hijo?
- Padre mañana tengo mi presentación de la investigación que hice.
- Ah eso, a ver y dime hijo, ¿tú crees que te la vayan aceptar?
- ¡Padre, ¿por qué le dices eso?!
- Seamos relista la física, no tiene que ver nada que ver con el deporte.
- Bueno realmente si, ya que la fuerza es un factor en la física como en el deporte.
- Si claro, pero insisto que deberías de dejar esas ideas ya que te quedaras en casa a cuidarme.
- ¡Padre, ¿cuantas veces te tenemos que decirte que no ser así?!
- ¡Claro que así será!, me iré a casa ya se fue el apetito, los veré luego.
- Padre…
- Déjalo no te preocupes por él.
- Solo espero que vaya a mi presentación de mañana.
- Tranquilo todo saldrá bien, ¿De acuerdo?
- De acuerdo.
Ese día de nuevo se demostró la diferencia entre ellos sin dudad por su padre, pero también el apoyo que se tenían entre ellos. Pero quien pensaría que después de esa presentación tan importante para uno de los gemelos, el sueño que tuvo hace unos meses se haría realidad pronto.