BAJO LA MIRADA DEL DIABLO

1465 Words
Voy saliendo del departamento de mi hermana, la verdad que si hacía un poco de frío, siento la brisa fría golpear mis mejillas no me distraigo y voy caminando a mi casa. Iba caminando cuando por el  camino me encuentro a Anthony lo cual me extraña ya que él dijo que estaría trabajando. Él se acerca y me da un beso apasionado, para luego decirle — ¿No deberías estar trabajando? — Mm si pero salí más temprano para buscarte y cenar contigo— Me dice, mientras que entrelaza nuestras manos para seguir nuestro camino.  --¿Quieres cenar? — Le pregunte. — Bueno amor que te parece unas de tus comidas favoritas ¡una pizza! — Me dice con una sonrisa pícara. Nos íbamos caminando, mientras que el me abrazaba y charlando de lo más agradable, cuando de repente una camioneta frena en frente de nosotros. Cuando de esta salen unos tipos con máscara, uno de ellos apunta con un arma a Anthony y lo separa de mi mano, mientras que a mí me sujetan dos de mis brazos. Con los nervios en punta digo — No por favor no le hagan nada— Cuando el sujeto que lo apuntaba me grita — ¡Cállate! — —Y tú no te dijeron que no debes tocar a una mujer ajena— No entendía lo que ocurría, cuando escucho esto me sorprende — ¿De qué demonios hablas? — digo en tono de histeria. El chico me vuelve a mirar pero esta vez es a mí a quién apunta con el arma diciéndome —No te dije que te callaras o ¿Quieres morir? — Sólo hago un gesto de negación, cuando después veo que le propinan una paliza a Anthony con la culata del arma, para luego  de verlo sangrar. Después de ver ese horror sólo trate de forcejear pero lo único que logró es que me pongan algo por el rostro, para luego empezar ver todo borroso seguido de esto me sumerjo en una oscuridad. Horas después despierto con un dolor de cabeza, que por cierto sentía como si me taladraban la cabeza, me levanto y por instinto llevo mi mano en mí nunca. Me repongo y miró detenidamente a mi alrededor, cuando empiezo a preguntarme  — ¿Dónde estoy? —  Cuando de repente recuerdo Lo que me había pasado. Es cuando me empiezo a desesperar, estoy parada y revisando cada rincón para ver si puedo salir y nada. Ya han pasado horas que estoy aquí sin que nadie venga, solo pensaba en Anthony de como estaría, solo deseaba verlo y que este bien. Cuando de repente escucho que alguien quita el seguro de la puerta, veo que giran la puerta y veo entrar a una persona. — ¿Tú? — digo a la persona que tengo en frente. — ¡Hola Rubí!  Veo que ha despertado, dentro de unos minutos mandare a alguien a buscarte—  No podía creer lo que estaba pasando. — ¿Qué hago aquí? ¿Que...? ¿Quieres de mí? —Lo digo en tono de sorpresa y preocupación  — Bueno responderé a tus preguntas, estas aquí porque vivirás conmigo de ahora en adelante. ¿Y qué quiero de ti? quiero todo de ti — Responde a mis preguntas, en cambio yo no salgo de mi asombro  — ¡Que! ¿Acaso esto es una broma? — Pregunto incrédula al ver en la situación que me encuentro. — No, no es broma, y por tu bien espero que lo aceptes— Termina diciendo. —No puedes retenerme aquí, además esto sería un secuestró le explicó, pero al parecer eso no le importa. — Si puedo retenerte, verás en unos días te casaras conmigo, por lo que entiendo mi futura esposa está viviendo conmigo— Es una locura, camino de un lado a otro sin creer lo que está pasando, o yo estoy ¡Delirando o este se pegó fuerte la cabeza! —Mira tú me dejas ir y yo te prometo que no te denunciare, y me esfumare  de tu vida-- Trato de que convencerlo con la esperanza que me deje libre. — Tú no saldrás de aquí, tú vivirás conmigo el resto de tu vida— lo dice mientras que se pone por la pared del dormitorio — ¿Qué le hicieron a mi novio? ¿Dónde está? Quiero verlo lo digo con firmeza— Cuando de repente en un abrir y cerrar de ojos ya me tenia del cuello y contra la pared diciéndome lo siguiente. — Primero ese idiota no es tu novio, lo mataré por tocar lo que me pertenece, segundo No lo verás y si te portas mal le cortaré cada parte de su cuerpo. No me tientes no querrás verme de mal genio— Yo no podía creer las palabras de él, puesto que esto me termina alarmando más de la cuenta. Con mucha dificultad, le digo — No puedo respirar ¡Suéltame! — Seguido de esto el me suelta y caigo en frente de él al piso, tosiendo mucho mientras que él se agacha — ¡Límpiate, te esperare abajo! — Sigo sentada  en el suelo, con impotencia de no saber cómo, cuándo podre salir de este lugar, seco mis lágrimas con mi mano y me paro para ir al baño me lavo la cara, para luego secar con una  toalla. Me miro al espejo mientras peino mi cabello, cuando pienso en lo que haré solo sé que debo salir de aquí lo antes posible por lo pronto debo controlarme y estudiar todo detenidamente  los movimientos de esta casa. Luego de arreglarme salgo de la habitación veo un pasillo largo lo cual camino con cuidado, observando cada detalle que adornan las paredes del pasillo hasta llegar a una escalera, bajo cuidadosamente. Cuando veo salir a una chica que supongo que es la cocinera, la sigo para luego ver a Alex sentado en la mesa hablando por  el móvil. Cuando llegó al comedor aclaró la garganta para llamar la atención de mi captor, cuando gira y me mira detenidamente. — Me alegra que bajaras a compartir la cena conmigo. Por mi parte sólo le doy una sonrisa levemente cínica, para luego decirle que no tengo opción. Me siento a su lado para comenzar a cenar, cuando veo que la chica me trae el plato servido, con una ensalada mixta. Tomo con el tenedor un pedazo de remolacha, lo cual lo disfruto comiendo este momento fue el silencio quien hace presencia. — Mañana irá el chofer a traer de tu apartamento, algunas cosas tú sólo dime que quieres que te traigan y los are saber.  Al escuchar estas palabras me asombra y abro mis ojos como platos para luego preguntarle — ¿Cómo sabes dónde vivo? ¿Acaso estuviste Espiándome? —  Rubí yo sé todo sobre ti, que comes, que haces, con quien sales, sé que tienes una hermana que está casada, lo cual tiene una hija llamada Victoria. — Lo dice mientras que come sin mirarme, tenía el semblante sin ninguna expresión Quedé sin palabras, le digo — Sabes que tengo familia y sabes que no puedes detenerme aquí mucho tiempo, cuando mi hermana no sepa nada de mi empezarán a buscarme. Oye sólo déjame ir y te prometo que no te daré problemas— trato de convencerlo. — Rubí ya tengo todo calculado y déjame decirte que no te buscarán, ya que piensan que tu estas de viaje con Anthony.  Me invade la rabia y sin pensar lo que pasaría me levantó de la mesas y le digo  — Mira no sé porque haces esto, me iré y no me detendrás, no soy nada tuyo y déjame decirte que tengo una vida allá afuera — Estaba llena de irá, no pensé en las consecuencias en hablarle así. Al decir esto me doy la vuelta, doy un paso cuando siento que me detiene del brazo, lo cual giró mi mirada y veo que me retiene de la muñeca, y con una mirada fría y profunda lo cual da miedo. — Déjame decirte esto por última vez tú no saldrás de aquí, tú me perteneces guste o no, me obedecerás no intentes escapar porque te irá muy mal.  Al escuchar esto me pongo en alerta, cuando siento que me atrae a él para estar pegada a su cuerpo, me toma de la cintura con una mano mientras que con la otra me toma la nunca, cuando me doy cuenta que intentaba besarme giró el rostro bruscamente. Al hacer esto veo un florero que estaba en la mesa lo cual lo sujeto y lo estampó por su cabeza, veo que Alex cae al suelo quejándose de dolor, no pensé que me atrevería a tanto pero la desesperación y la impotencia llamo a mis impulsos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD