Narra Alex Ya pasaron un mes desde que perdí a mi mujer, un maldito y miserable un mes, es como si la tragase la maldita tierra. Estoy empezando a perder las esperanzas en encontrarla, esta situación me exaspera. Siento vibrar mi celular, pero decía número desconocido — ¡Hola! — Contesto un tanto molesto, comúnmente los que me llaman son aquellos que me deben dinero y siempre usan número desconocido o privado —Tranquilo Alex soy Miguel tengo buenas noticias te espero en el aeropuerto— Escucho atentamente, claro Miguel es el encargado de los envíos y el que recibe mis embarques — ¡Voy para allá! — Corto la llamada espero que sea referente a las cargas que mando por equivocación en España, el cargamento debía de ir en Italia. —Oye Alex ¿Saldrás? — Entra mi amigo — ¡Si y tú vend

