—S-sí.—Asiente y vuelve a mirarme con súplica.—¿Verdad, Sr. Elrik? —¿Hermano? ¡Despierta, Elrik! —Sí.—Respondo al fin.—Me ofrecí a llevarla, ya que tengo algo que hacer cerca de ahí. Kassandra suelta un bufido y se va, dejándonos solos y congelando el ambiente al instante. ¿Y ahora qué? —¿Me lleva, Sr. Elrik?.—Ahora se acerca con cara de niña buena y una ligera sonrisa en sus labios carmesí. —P-primero, no soy Sr., solo llámame Elrik... —Osito. —¿Cómo?.—Se cubre la boca al darse cuenta de cómo me llamó. —Digo, es que Kassandra dijo que usted se llamaba Osito, y yo pues, lo dije por... —Así solo me llama mi familia, nadie más.—La corto, acercándome a ella.—Pero si deseas, puedes llamarme así, pequeña Cass. ¿Puedo llamarte así, cierto? Los ojos de Cassidy brillaron y su sonrisa i

