PVO Elrik. —¡Kassandra! —grito al ver que se ríe por la mentira que ha soltado frente a mi lobita, que tiene los ojos llorosos. Y eso que durante el vuelo le pedí que fuera prudente y que se dejara de niñerías, pero ahí va mi hermana menor, lanzando bromas que para ella pueden ser risas, pero para mí y mi esposa no. —Ay, lo siento, solo fue una broma, Cass, no es cierto —se acerca a la cama—¿En serio no me recuerdas? Ella niega, aún con el rostro lleno de espanto. —Kassandra, vuelve a tu cuarto ahora mismo si no quieres que te mande al sótano y te encierre ahí. Mi hermana frunce el ceño y me lanza una mirada cargada de enojo, pero decide ignorarme y vuelve su atención hacia Cass. —¿Kassandra? ¿Tú eres su hermana? —¡Ay, sí! —sonríe, tomando sus manos—. Estudiamos juntas en Nueva Yor

