Capítulo 10
AXEL
Valentina bajó la mirada ante mi comentario, sintiéndose intimidada por mí, pero yo sólo le había dicho una gran verdad, ella se veía hermosa y yo no me iba a retractar. Entre más la miraba, más me daba cuenta que ella ya no era aquella niña, la hermanita de Suzette, ahora era ya…toda una mujer. Me perdí un momento en mis pensamientos, cuando Vale me sacó de ellos lanzándome una almohada en la cara.
—Axel, te estoy hablando y no me pones atención—dijo riéndose divertida—te estaba diciendo que le gustas a Danna, ella me dijo en la escuela “Axel es muy guapo” se me hace que pronto vas a tener novia.
—Perdón Vale, pero sí te estaba poniendo atención—me disculpé apenado—no puede ser cierto, nada de lo que me estás diciendo. Danna es una niña y yo no la puedo ver de otra forma, solo como amiga.
—Deja de estar de amargado, yo pienso que harían una muy bonita pareja. Además, ella me ha preguntado sí tienes novia y como tampoco yo lo sé, ahora lo pregunto ¿tienes novia?
—Vale, ustedes dos no tienen remedio—me reí—¿cómo voy a tener novia? Te recuerdo que acabo de llegar al pueblo.
—Bueno, contigo nunca se sabe, tenía que preguntar y ahora que lo sé, le pienso decir a Danna que puede mover ficha contigo.
—No puede ser, Vale, lo digo en serio. Danna no pudo haberte dicho eso—seguí riéndome—o tal vez, te lo dijo solo por reírse contigo. A ella no le puedo gustar yo, cuando le gusta alguien más.
—Deja de evadir las cosas, que parece que no tomas en serio lo que te digo. Es más cuando estemos juntos con Danna, la animaré a que te diga que le gustas. Pues lo que te pasó con Isabel, no hará que te cierres al amor o tal vez, no quieres hablar de lo de Danna, porque a ti también te gusta.
—Vale, ahorita que Suzette me mandó a verte, Danna estaba muy acaramelada en recepción con un chico y como la que ahora no me cree lo que digo eres tú, acompáñame a recepción para que tú misma lo descubras. Vamos tengo que llevarme los platos de tu comida.
Vale no me dijo nada y sólo me hizo una señal para que saliera de su recámara, ella cerró la puerta y rápidamente la abrió ya que estaba cambiada de ropa, como era lógico, su vanidad no la dejaría salir en pijama, aunque solo fuera para ir a recepción. Bajamos los platos de su comida y salimos de la cabaña para encaminarnos a recepción y llegamos en el momento justo en que Danna, abrazaba al joven con el que yo la había visto hace un rato, Vale no podía con el asombro al ver la escena ante sus ojos.
—Axel, vámonos—dijo ella enojada y empezó a caminar dejándome atrás—esto no puede ser, esto es el colmo.
—Vale, espérame—dije a sus espaldas—ahora soy yo el que no entiende, ese chico no es tu Rodrigo y no entiendo el motivo de tu enojo, o más bien, te enoja que él esté con Danna y no contigo.
—Tú también eres el colmo, no entiendes nada.
—No puedo entender, algo que no me estás explicando y que, a juzgar por tu reacción, no estás tomando para nada bien.
—Porque ese infeliz que estaba con Danna es Maximiliano, el mejor amigo de Rodrigo y un chico al que odio, ella es una traidora, una mala amiga—dije agarrando a golpes un cesto de basura del área verde—odio todo esto, solo eso me faltaba que mi mejor amiga tuviera algo que ver con ese tipo que es mi enemigo.
—Vale ya cálmate—la abracé y no pude evitar reírme por lo bajo—el cesto de basura no tiene la culpa de nada.
—Entonces, ¿quién tiene la culpa?
—Ahora entiendo todo, tú odias a este chico y nadie es culpable aquí, nadie elige de quién se enamora y a la mejor por estas reacciones infantiles de tu parte, Danna te ha ocultado esto.
—Danna y yo, no tenemos secretos. Por algo somos las mejores amigas.
—No lo creo y lo siento mucho en verdad. Suzette ya lo había visto venir a recogerla algunas veces—dije todo al fin, total el mal ya estaba hecho—vamos a volver a la cabaña. No quiero que te pongas más enferma, está refrescando aquí afuera.
—Está bien. Odio que todos se enteren de todo, menos yo.
Al volver a nuestra cabaña, Valentina subió a su recámara a aventar todo cuanto pudo y a vociferar cosas sobre Danna, decía que era traidora y mala amiga. Yo observaba su ataque de coraje, de pie junto al marco de la puerta, hasta que decidí intervenir.
—¿Es todo?, ¿ya terminaste, Vale? —pregunté sorprendido ante tal reacción de su parte.
—No, aún no termino—dijo furiosa y después se tiró al suelo.
En ese momento, Danna subió a ver a Vale pues ya había terminado su turno e iba a despedirse de ella. Yo las dejé a solas, tenían mucho de qué hablar y bajé a la cocina donde me encontré con Suzette.
—Axel, ¿por fin quiso quedarse sola Valentina? —preguntó Suzette—eso sí que es una novedad.
—No, para nada. Está con Danna, ella subió a despedirse de ella y las dejé un rato para que platiquen.
—Es verdad, el turno de Danna ya terminó—Suzette suspiró aliviada—por un momento pensé que te habías peleado con Vale, pues escuché gritos y que aventaban cosas.
—Ella fue la que las rompió—expliqué—pero, yo tengo toda la culpa. Pensé que Vale estaba enterada de lo de Danna y ese chico que viene a verla y se puso muy enojada.
—Amigo mío, no te metas en cosas de mujeres. Danna se lo ocultó a Valentina, porque sabe que ella lo odia, pero en fin eso ya no tiene importancia.
—Lo sé, ella me lo ha dicho que lo odia y por eso todo el desastre que hizo en su recámara.
—¿Lo ves, Axel? Mi cruz con ella está muy pesada y ahora solo espero que ellas no se vayan a pelear, porque de por sí, Valentina no tiene amigas y como ella no pudo tener nada con Rodrigo, no quiero que eso la haga tener problemas con Danna.
—Calma mujer, veamos que pasa—dije tranquilizándola—recuerda como éramos nosotros cuando teníamos su edad, nos peleábamos y después lo resolvíamos como si nada hubiera pasado.
—Tienes razón amigo ¿quieres café?
—Sí, por favor.
Nos tomamos un café con Suzette y al tiempo que lo hacíamos, la llamaron de la ciudad para que fuera el jueves a firmar su contrato. Yo me sentía feliz por ella y un poco preocupado por mí y por como se darían las cosas con Vale los días que nos íbamos a quedar solos, pues a juzgar por lo que vi hace un rato, aunque físicamente ella ya es toda una mujer, sigue siendo una niña por dentro y eso puede complicar la convivencia entre nosotros.