Capítulo 12 Aldea de Gokstad. Cuando llegó el día del gran viaje, ambos clanes se reunieron en el muelle para desear toda la benevolencia de los dioses a los dos jóvenes y a su tripulación. La vieja Sigrún se abrió paso entre la multitud sujetando dos jaulas con un cuervo en el interior de cada una de ellas. Todos callaron mientras la mujer se aproximaba a los muchachos. —Os conducirán dónde los dioses han decidido que debéis ir —pronunció cuando otorgaba las criaturas a Ulfr y Thorald. Tras haberle dado las gracias, ambos subieron a bordo, cada uno ocupó su lugar y el barco empezó a moverse lentamente. Thorald se giró hacia el muelle y encontró la mirada de la vieja Sigrún, que lo observaba fijamente. La mujer le sonrió y, no estaba seguro, pero creyó haber visto caer lágrimas de sus

