Capítulo 24 El verano había comenzado, y llegó el momento de recoger los frutos de la tierra. Las mujeres eran quienes se ocupaban de la cosecha, pero esta vez invitaron a participar al vikingo. El jefe de la tribu asignó a las nativas escogidas las distintas zonas donde realizar las múltiples recolecciones. El área de las bayas y de las frutas fue confiada a Luna Roja y Thorald. A la mañana siguiente prepararon los caballos y partieron a paso tranquilo, y dejaron el campamento a sus espaldas. Cruzaron el bosque: los árboles ya se habían vestido de nuevo con el manto de densas hojas de un verde intenso, que apenas dejaba filtrar los rayos de sol, y el aire era fresco y ligero. Los animales correteaban muy atareados, mientras una cigarra cantaba colgada de una rama. Amarraron a los ca

