*** TERRENCE SLOW ***
El sitio estaba oscuro y las luces encendían y apagaban; aproveché la confusión del momento para hacer algo al respecto y con mi rapidez aparté a Amanda de allí, no tuvo tiempo de notar pues solo la alejé un metro de allí, donde no pudieran lastimarla
-¿Qué rayos Amanda?- cuestioné. Noté que no estaba para nada asustada, al contrario su rostro mostraba diversión.
-Esos dos pelean por mí, les dije que el que ganara en una lucha de fuerzas podría llevarme a la cama pero una cosa llevó a la otra y se salió un poco de control- evidentemente estaba ebria, justo en ese momento los chicos se abalanzaron hacía mi pelando por llevarse a Amanda del lugar, sin pensarlo los derribé rápidamente a ambos dejándolos en el suelo aún consientes.
-Has ganado- dijo Amanda dándome un beso muy provocador- nos vemos chicos, me voy con el ganador- tomó mi mano y me arrastro a través del sitio, los tipos intentaban ponerse de pie pero entre su embriaguez y los golpes les fue imposible, era de las pocas veces que me quedaba sin palabras, no sabía a qué jugaba esta mujer o cuál era su personalidad realmente.
Al salir a la calle, entregué el ticket al ballet parking, en espera del auto me recargué contra el muro, Amanda se pegó a mí y dijo:
-Todo se ha arruinado, sería mi mejor noche, iba a tener acción después de mucho tiempo y ahora- me miró fijamente y de manera extraña, un escalofrío recorrió mi cuerpo- espera, ¿Quieres reclamar el premio? – pero qué demonios, ¿estaba loca? No pude contestar y se lanzó sobre mí en un ataque sorpresivo, sus besos eran intensos, sus caricias excitantes, débilmente cedí ante ellas, el ballet parking llegó con el auto por fortuna haciendo que nos separáramos, apenas subimos la coche se durmió, parecía muy cansada, manejé hasta la casa lentamente, al llegar la cargué hasta su habitación, hacerlo no implicaba ningún sobre esfuerzo para mí, la observé, realmente era guapa, seguramente cuando sea libre encontrará alguien que le ame.
Fui a mi habitación y dormí sin problemas, esta chica estaba haciéndome un poco complicados los días pero era un precio menor a cambio de lo que ella me otorgaría.
Otro día llegó y sería el momento de iniciar el plan, Amanda entró a la habitación y aunque yo me estaba vistiendo aún ni siquiera me miró, agradecía eso pues hacía menos incómoda nuestra convivencia, se dirigió al vestidor buscando algo que ponerse, iríamos a un evento de la empresa, tenía que empezar a dejarme ver con ella para que la historia fuera creíble.
-Te he mandado a traer varios conjuntos de ropa y accesorios, elige el que más te guste, después iremos de compras para que pueda ser más de tu gusto, una amiga experta en el tema te asesorará sobre lo más conveniente para cada ocasión, no olvides colocarte el anillo de compromiso, la prensa asistirá y será el momento de presumirlo descaradamente, espero entiendas de lo que habló.
-Desde luego, que-ri-do. –su voz sonó irónica pero no me importaba, sólo deseaba que todo saliera conforme a lo establecido, terminé de abotonar mi camisa y me dispuse a colocar mi corbata, se me ocurrió tomar una fotografía de Amanda en modo natural.
-Te asignaré tu primer tarea de futura esposa-dije- tomemos una fotografía juntos y la subiré mis r************* , luego comentarás y les daremos de qué hablar a todos
-Eso es muy fácil- contestó. Se acercó a mí y nos pegamos sonriendo a la lente, la subí en ese momento colocando “Naturalmente bella”, era estúpido pero la gente amaba ese tipo de declaraciones públicas. Regresó al armario, hoy su comportamiento era extraño a comparación de los otros días.
Salí de la habitación y bajé al comedor, me senté esperando el desayuno y miré mis r************* , Amanda ya había comento “No más que tú cariño, te amo”, causó la sensación, mis seguidores se cuestionaban sobre quién era y cuál era nuestra relación, otros hablaban de cómo le propuse matrimonio y los comentarios iban y venían, algunos totalmente falsos desde luego. El sonido de las zapatillas de Amanda hizo que levantará la vista lejos del teléfono, eligió un conjunto de falda tubular beige debajo de la rodilla con una camisa de seda en tono aperlado brillosa y un cuello con pedrería en forma de corazón, se peinó con raya en medio y coleta baja, planchó su cabellera o hizo algo para que su cabello se viera muy lacio, se colocó maquillaje y debo admitir que ya parecía una primera dama, muy elegante y con un porte que haría que todos la mirasen. Sonreí de lado
-Vaya pero si cenicienta se queda corta contigo-reí
-Muy gracioso- añadió y comenzó a desayunar de la fruta que estaba servida en la mesa, la señora perkins entró con el desayuno y nos apresuramos puesto que me gustaba la puntualidad. El chofer nos llevó hasta el lugar, bajamos del auto, la prensa se abalanzó sobre nosotros, con mis brazos protegía a Amanda de la muchedumbre, estaba un poco sorprendida, era entendible pues nunca había sido centro de atención.
-Señor slow, ¿Quién es la bella dama que lo acompaña?- cuestionó una reportera; me detuve, tomé a Amanda de la mano mostrando su anillo y besándosela - es mi prometida Amanda Blitz, ¿Verdad que es hermosa? La prensa se quedó muda, jale a Amanda aun tomándole la mano para avanzar hasta la sala de conferencias dónde destacados accionistas y políticos se encontraban reunidos, pronto sería la inauguración de un edificio ejecutivo diseñado y construido por una de mis empresas, se presentaría el video de recorrido virtual y la obra final de manera digital.
Me dirigí a mi mesa, jalé la silla para que mi pareja se sentará y le di un pequeño beso en los labios
-Ahora vuelvo cielo- dije, sus mejillas se ruborizaron, todos miraban la escena, algunos incrédulos por mi amplia reputación y otros enternecidos por tan singular acto de amor.