Capítulo 13: Reforzando La Conexión

1448 Words
―Bésame ―Demandó dejándola con una sensación de vergüenza e incredulidad―. Siempre soy yo el que lo inicia todo, es tiempo que lo hagas tú ―Karman quien estaba realmente excitada, lo miró en shock. ¿Cómo podría ella empezar un acto tan pecaminoso como ese? Se sentía hipócrita, pues siempre lo disfruta cuando él lo inicia, pero se ve incapaz de hacer cualquier cosa. ―Sabes que yo no sé hacerlo ―Susurró quedando roja de la pena―. No deberías ponerme en esta posición ―Desvió la mirada, esos ojos grises e intensos la intimidan siempre y que la vea como si deseara comérsela la pone peor. ―Yo te enseñaré ―La calmó sentándose en la cama―, te mostraré como debes hacer las cosas y así aprenderás ―Que ella fuera pura lo mata en vida, le encantaba que toda ella le perteneciera―. Te llevaré al límite, hasta convencerte de darme tu culo. ―¡Jamás haría un acto tan repulsivo como ese! ―Chilló indignada―. Jamás lo haré ―Sentenció mirándolo molesta―. Si no quieres nada de mí, puedes irte ―Ordenó a pesar de que todo su cuerpo necesita el contacto con él. ―¿Por qué actúas así? ―Kael enarcó una ceja―, ¿Por qué si mueres de deseo, actúas como si no te importara? ―Se puso en pie quedando justo frente a ella―, ¿Por qué dices que si no quiero nada de ti me vaya? ¿Acaso te consideras una dama de compañía? ―¡Por supuesto que no! ―No dejaba de indignarse―. No soy nada de eso, deberías tenerlo claro. ―¿Entonces por qué demandas tales cosas? ―Ladeó la cabeza―. ¿Irme si no necesito nada de ti? ―Río―, esas palabras fueron dichas por una puta que no quise follarme. Tranquila ―La agarró las manos antes de que llegara el golpe, la va conociendo―. Eres una fiera de armas tomar, me gusta ―La miró a los ojos con lujuria―. Bésame, no pienso repetirlo por tercera vez. ―No haré nada de eso, me has ofendido ―Giró la cara para poner distancia de la de él. ―¿Yo? Has sido tú quien actuó de esa manera ―Río tan profundo que Karman a pesar de su enojo no pudo ignorar su excitación. ―No siento deseos de besarte ni tener contacto contigo ―Volvió la mirada, le parecía absurdo que él siguiera como si nada. ―Qué hipócrita eres, mujer ―Susurró con voz gruesa―. Me deseas y no sabes cómo disimularlo ―Le tomó el mentón para acercarse más a ella―, sabes que disfrutas todo lo que te hago por muy inmoral que sea para ti ―Le acarició los labios con la nariz―, sientes la necesidad de besarme, desnudarme y lanzarte sobre mí como la fiera que eres ―Karman respiró agitada―. Ese calor que sientes no es enojo, es el morbo calando bien dentro de ti y… ―No pudo decir más, Karman tiró de él y lo besó con esa pasión que desconocía como suya. Ese arrebató la desconcertó, pero también le hizo sentir bien. Por primera vez fue consiente de como el cuerpo de Kael se relajaba al estar entre sus brazos, por vez primera supo el poder que tenía sobre él cuando lo besaba, pero la vergüenza de que ella fue quien se lanzó como una descarada la hizo separarse con vergüenza. ―Lo siento ―Se giró―, no sé lo que me pasó, yo… ―Desnúdate ―Ladró Kael enloquecido, es primera vez que ella es quien lo besa y le gustó más de lo que se imaginó―, desnúdate para mí y déjate llevar por ese fuego ardiente que sientes dentro. ―No soy una mujer descarada, Kael, yo no soy así. ―Lo eres ―Aseguró él―, solo debes dejarte llevar, no pienses en que yo soy el inmoral, piensa en que tú también lo eres. ―Pero no es así ―Se negó con rotundidad. ―¿Segura? ―La miró a los ojos con un deseo que no había sentido nunca antes, con ella era como si cada vez tuviera a una mujer nueva. Su torpeza e inocencia lo mata siempre más―. ¿Acaso olvidas todo lo que hacemos? ¿Ya no recuerdas todo lo que te hago y como reaccionas? ¿Los gemidos, chillidos y gritos que no son más que reacciones de todo lo que sientes? ¿No se te pasa por la cabeza el por qué puedes tragarte toda mi polla y aun así exigirme más? ―Kael… ―Todos tenemos esa parte salvaje ―La abrazó a él―, somos esas bestias que nos dejamos llevar por nuestros más bajos instintos ―La tomó por el cuello y la apretó más a él―. Quizás no seas esa dama que todos conocen, tal vez eres la mejor puta que el mundo desconoce y eso solo sale cuando estás conmigo. ―Mmmm ―Gimió, el solo toque de Kael la lleva al mismo infierno―. No debería ser ―Susurró deslizando sus labios contra los de él―, se supone que no soy así, se supone que el sexo solo es con el fin de reproducirse yo… ―Lo miró a los ojos, con el corazón latiéndole desenfrenado, el calor recorriendo su cuerpo y su sexo palpitando sin control―. No puedo controlarme cuando se trata de ti ―Kael cayó sentado en la cama, Karman se ha lanzado contra él como si fuera una loba salvaje. El beso que estaba recibiendo le robó por completo la poca humanidad que tiene y que ella lo esté desnudando de esa manera tan desesperada lo superó. Karman se desconoció en ese instante, ella lo único que deseaba era estar encajada con ese hombre gritando y chillando todo lo que se le viniera a la cabeza. Pensó que al tenerlo dentro aplacaría ese desenfrenado deseo que siente por su destinado, pero estaba muy equivocada, tenerlo dentro solo significó desear más y más. La manera en la que Kael la penetra y esa forma que tiene de dominarla la enloquece y la lleva a comportarse de manera inapropiada. Ella es una mujer de principios, ella jamás pensó algo inapropiado, se suponía que cuando encontrara al hombre que amaba el sexo sería amoroso, delicado y con sentimientos, entonces ¿Por qué lo que hace con Kael le gusta tantísimo? ¿Por qué siente que hacer el amor con respeto, cuidado y delicadeza es algo que no le gustaría en lo absoluto? ―Carajos ―Kael gruñó desesperado, ella se mueve sobre él como la más experta del mundo. Sabía que había aprendido, pues él se ocupaba de guiarla siempre, pero no sabía que podía llegar a ser tan jodidamente buena―. Oh, mierda, reina mía ―Encajó los dedos en las caderas de Karman, ella se sienta por completo sobre su v***a hinchada y demasiado grande para ella. ¿Cómo lo puede soportar todo? Se preguntó anonadado observando como sus partes intimas encajan a la perfección. ―¡Kael! ―Karman chilló por la mordida a su pezón, ni siquiera se dio cuenta cuando él quedó totalmente sentado, abrazado a ella. ―No te detengas, te lo ruego ―Por primera vez en su vida imploró por algo―, sigue moviéndote de esa manera ―Karman no tenía planeado detenerse, el que él estuviera abrazado a ella, mirándola de esa manera tan única y que la tocara tan deliberadamente la enloqueció un poco más. La intensidad del momento es algo que ambos estaban experimentando por primera vez, que ella participara activamente en el acto lo hacía aún mejor. ¿Por qué sentía tanto? Se preguntó Karman sintiendo una ola de calor recorriendo su cuerpo y alojándose en su vientre bajo. ¿Por qué se siente tan bien hacerlo de esa manera tan brusca? ¿Por qué le excita que Kael le tire del pelo, la muerda o la nalguee? ¿Por qué siquiera está disfrutando el dolor que provoca tenerlo adentro por completo? Kael soltó un gruñido cuál animal a punto de una guerra, nunca se había sentido tan complacido como en ese momento, jamás consideró que una mujer pudiera tenerlo a su merced solo con su cuerpo y ahí estaba él, siendo creyente de su luna, destinada y mujer. ―¿Alfa?
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