Pov Olis. Saber que el desgraciado está pidiendo que mi mujer venga y se vaya con él, me hace querer saltarle encima y matarlo con mis propias manos, pero aún no puedo hacer nada, no sé si es real el TNT que tiene en su cuerpo. Debo pensar en algo, debo proteger a mi mujer de este loco. Puedo ver que toda la seguridad está rodeando la camioneta. Hasta que veo que la seguridad empieza a moverse y veo a mi mujer con sus ojos rojos de tanto llorar. Mi corazón se estremece al verla tan rota por esta situación. La tarde se volvió fría y debo decir que son casi las seis de la tarde, ella avanza y cuando llega a la puerta este loco desactiva el seguro y sin pensarlo cuando mi mujer está abriendo la puerta, salgo de un salto y tomo de la mano a mi mujer y corremos como si la vida dependiera de

