"Al ritmo de los colores" Engel. La luz del bombillo al encender nos pega directo en la cama, Jared se apiado anoche de nosotros y se apareció luego de treinta minutos por el almacén tras ver que no volvíamos. Forzó la puerta dándonos tiempo de vestirnos y simular que nada pasó en aquel lugar que nos guardara el secreto de nuestra aventura, luego de pensarlo bien me detuvo a solas a centímetros de la entrada e hizo la pregunta que a la castaña no se le ocurrió al momento. —¿Donde está la llave?. Él me miro, yo lo mire y la carcajada que broto de ambos fue de pura complicidad. Lo único que quería era tiempo para nosotros, para sacarle información acerca de lo que sentía por mi y ¿que mejor que encerrarnos en un sitio alejado y sin estorbos?. Cubro con las mantas el cuerpo de Dulce quie

