Narra Kathy No sé cuántos días han pasado desde que la desgraciada esa me dijo de su encuentro s****l con él hombre que se suponía que me ama o amaba, lo único que deseo es salir de aquí y decirle que, si lo amo. Arthur me trae las tres comidas, pero no tengo ánimos de comer, me extraña que no me quiera obligar a comer, es muy considerado. – ¡Hey! No puedes seguir así, vas a enfermar sino comes. – dice estando recostado junto a mí, mientras acaricia mi mejilla, ni siquiera tengo ganas de apartarlo. – Quiero desaparecer de la faz de la tierra. – digo en voz bajita. – No digas eso. Eres joven y hermosa, yo te dije el día que te trajeron aquí, que ese tipo no era para ti. – me giro y lo miro con tristeza y el me mira preocupado. – Lo amo y jamás dejaré de hacerlo

