Ares. Sé qué puedo escucharla, pero antes me pasó muchas veces y no quiero volver a sentir lo mismo. —No puede ser cierto… —empiezo a murmurar—, esto no es verdad… —sigo murmurando. Me tambaleo y me sostengo de la baranda, ella se acerca corriendo para abrazarme—. Me dijeron que estabas muerta. ¡Te creí muerta, Leah! —Perdóname, Ares —me abraza con fuerza—. No podía venir como si nada. Tuve que recuperarme de los rastros de veneno y mi debilidad me impedía venir. Mara me ha curado con la ayuda de varias brujas —se aleja para ver mi cara—. No soy un ángel ni un demonio. Sigo siendo humana, pero ahora debo ser más cuidadosa. No puede ser... Está viva. —Valentina ha llorado por ti… la manada no iba a aceptar otra luna y yo estaba muriendo por dentro —acaricia mi rostro y es cuando m
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


