Randa fue la primera de las cuatro en entrar en fertilidad tras dejar los anticonceptivos, unas dos semanas después de aceptar la reproducción. Yo la seguiría tres días. Probablemente no podía concebir, pero decidió acostarse con un par de lobos para ver qué tal, aunque teóricamente era fértil, así que fuimos al recinto de los lobos para un día de reproducción en su día más fértil. Cuatro lobos la montaron, uno por detrás, otro por delante, uno con una hembra bajo su lamida, y otro con un macho bajo ella. Los otros dos la presenciaron mientras se apareaba para confirmar, mediante otro testigo, que fue una experiencia tan placentera como parecía ser conmigo. El hecho de que lo hiciera cuatro veces probablemente era toda la evidencia que necesitaban, pero la interrogaron al respecto como me

