André.* Lleve mi mano a mi cabeza, a lo lejos se escuchaban voces y también podía captar el sonido de la lluvia, el aroma a tierra mojada llegó a mis fosas nasales, recordándome que así olía ese día. Apreté los labios y baje mi vista a mi vestimenta, notando que llevo un traje n***o bastante formal. El lugar cambio por completo y aquí estoy una vez más, al inicio del pasillo, a unos metros de su ataúd. Tomé la fuerza suficiente y caminé hasta estar ahí, cerca. Levanté mi mano y toque el cristal que me evita tocarle el rostro. — Perdóname. — Susurré dejando que las lágrimas salgan. — No ha sido tu culpa, debí haber pensado en que te sentías solo y que el hecho de dejarte para irme a la universidad no sonaba bien para ti... Lo siento, nunca quise decirte que habías arruinado mi sueño, n

