He intentado ir casi todos los días a donde se encuentra Mía, pero ella es tan tímida casi no me habla y lo único que logro es que me diga: Hola, tengo cosas que hacer. No puedo acercarme a ella, Odette tampoco me deja y no sé por qué. Mi madre se ha dado cuenta de mi acercamiento y me ha estado preguntado, pero he evitado el tema todas las veces posibles. Mi padre es otro caso, a pesar de haber conversado de haber llegado a un acuerdo, no es igual, él ya tiene su manera de ser y no voy a poder cambiar eso. —Iré a ver a los niños —digo y mi madre me mira fijamente —Deberías estar estudiando hijo, la carrera de Derecho no es fácil —me dice mi madre y me da esas sonrisas suaves. —Tranquila, tengo dominado los temas —digo y salgo de la casa A pesar de que la carrera no em gusta soy un ch

