Me despierto como de costumbre y me visto para irme a desayunar, solo que siempre antes de bajar veo mi reflejo y me acuerdo de mi lucecita de las rimas, esa niña que desde hoy empezare a buscar.
Ser hijo del presidente no es fácil y eso yo sé, cada persona que se acerca a mi es por algo y su deseo casi siempre debo cumplir.
Salgo de mi habitación y escucho una linda canción...
Ella iba caminando sola por la calle
Pensando, "Dios, ¡qué complicado es esto del amor!"
Se preguntó a sí misma cuál habrá sido el detalle
Que seguro Cupido malinterpretó...
—Que canción es esa Martha—le pregunto a la encargada de limpieza
—Ah joven, es de Ha Ash, se llama "Destino o casualidad" — me dice ella
—Es linda, quiero la pongan cada vez que me despierte — le digo a ella y me dirijo al comedor
Una vez más estoy solo, mi padre con su secretaria y mi madre solo dios sabe dónde está.
Mi padre lleva en el gobierno 2 años y aun le faltan 3, antes de eso el era un congresista y es por eso que la gente ya lo conocía y voto por él; aunque no puedo asegurar que mi padre compro votos.
—Mi niño, ¿Qué te sirvo? —me dice Paulina, mi nana
—Buen día Pau, solo deseo una taza de café — le digo
—Deberías comer más—me dice ella
—¿De verdad crees que me da hambre estando así de solo? —le digo yo
—Hay mi niño, ahora mismo te traigo tu café — me dice ella y se va
Hoy empiezo a buscar a mi lucecita de las rimas, hoy empezare con la "Operación M" sé que no es un nombre muy original, pero la originalidad no me traerá de vuelta, así que ese nombre se quedará.
Termino mi café y me voy a mi cuarto para cambiarme y comenzar con mi búsqueda.
Hago una rápida llamada a Efraín
—Efraín, ¿Cómo estás? — saludo a un amigo policía que tenemos en la familia
—Aran, muy bien ¿y tú? — me saluda Efraín
—Muy bien, gracias, te llamo por un asunto que tengo pendiente — le digo
—Si claro no hay problema, dime que es — me dice Efraín
—Quiero que me hagan un reconocimiento de un rostro que yo se los voy a describir, pero ya han pasado 5 años desde la última vez que la vi, quiero saber cómo se verá actualmente — le digo
—Claro, no hay problema, pásate a las 2 de la tarde por acá y lo resolveremos — me dice Efraín
—Gracias Efraín, no vemos más tarde — le digo y le cuelgo
A pesar del tiempo que no la he visto siento su calor aquí mismo, a pesar de la distancia que nos separó, sé que algún día nos unirá el amor, mi lucecita de las rimas te entrare hoy o talvez mañana, pero esta vez no dejare que nada ni nadie nos vuelva a interrumpir.
Aún recuerdo todos los días lo feliz que era al lado de Mia, con ella los problemas eran más fáciles, a pesar de todo ella siempre me apoyaba en todo.
Mia siempre fue fácil de descifrar, ella siempre era tan inocente que no tenía malicia en lo que hacía o en lo decía, es por ello que la ame desde un principio, solo la quiero a ella y con ella es que me quedare.
Mi amor por ella es más grande que el mismísimo universo y eso yo más que nadie lo se.
Me termino de cambiar y salgo para la comisaria para poder ver a Efraín y que me dé el rostro exacto de cómo se verá Mia en estos momentos.
—Hijo, ¿a dónde vas tan apurado? — me dice mi madre
—Madre, buen día, iré a ver a Efraín para unos asuntos — le contesto yo
—No me gusta que estés en la comisaria, pueden pensar mal los reporteros — me dice ella
—Tranquila madre, tendré cuidado — le contesto
Mi madre siempre cuidando las apariencias de esta familia, cuando no éramos nadie ante la sociedad nuestra familia era feliz, mis padres se amaban y yo amaba a mi lucecita, pero ahora ya no es asi.
Las cosas cambiaron demasiado en estos 5 años, mi padre se acuesta con su secretaria y mi madre con su entrenador de gimnasio y lo peor es que ambos saben lo que hacen, pero aun así siguen juntos por la apariencia.
Salgo de mi casa y me subo al taxi que llame hace unos instantes.
—Buenos días — saludo al taxista
—Buenos días joven — me saluda el taxista
En el camino solo hablamos cosas triviales y él me cuenta que tiene una hija que quiere estudiar, pero no tienen dinero y es por eso que se ha puesto a trabajar.
No me considero una mala persona, pero ante esto yo no puedo hacer nada.
—Gracias por el viaje y ¿Cuánto es lo que le debo? — le pregunto
—Son 15 soles — me dice él
Me bajo del carro y le doy 100 soles y me voy corriendo hacia la comisaria para que no me los devuelva.
—Buenos días comisario Flores — saludo
—Buen día muchacho, Efraín te está esperando en su oficina — me dice
—Gracias — le digo y me voy a la oficina de Efraín
Tengo que decir que cuando tenía 12 años soñaba con ser policía, pero mi padre rompió esas esperanzas.
La carrera que estudiare será derecho, aunque no me gusta nada.
— Aran, que bueno que ya llegaste — me dice Efraín
—La verdad es que sí, me urge saber cómo es en la actualidad la chica que te voy a describir — le digo
La verdad es que me asusta saber cómo estará Mia, pero aun así quiero verla, quiero encontrarla, estrecharla en mis brazos y decirle que no la dejare nunca más.
La quiero para mí, puede que sea posesivo, pero e gusta cuidar lo mío y ella es mía y solo mía.