Capitulo 14

2154 Words
Stephen - Despierta pedazo de imbécil- abrí la botella de agua tirándosela en la cara, dos días y ni una sola palabra, veamos si un poco de dolor ayuda- Espero que hoy cooperes Max. Estoy perdiendo la paciencia. Me sonrió con suficiencia, sé que Carther me pidió que confiara en ella, pero no podía dejarla a su suerte, había una forma de saber que había en la trastornada mente de Lander, y su hermano era el único que podría ayudarme. Amarrado a una silla, sin comunicación, me pregunto cuanto lo ha buscado Lander. Su sangre mancha mis manos mientras su mirada de prepotencias esta sobre mí. Lo golpeo una vez más intentando que diga una palabra, pero nada sale de su boca-Donde está tu hermano Max no voy a preguntártelo otra vez - tome su mandíbula intentando que mantuviera su vista en mí. - Busca. Pajarito -sonrió con sus dientes manchados en sangre, se me acababa el tiempo y no tenía rastro de su hermano, Carther se iría y sé que no importa lo que hiciera ella no iba a cambiar los planes. Un golpe directo a sus costillas le dejo sin aire, sus manos se aferraron a los brazos de la silla mientras intentaba permitir la entrada de aire a sus pulmones. Quería entender, necesitaba entender porque... necesitaba adelantarme a él antes de que pudiera tocarla a ella. Saque el arma que guardaba detrás de mi espalda y le apunte directo a la cabeza, la única cosa que tenía por perder era su vida, y si la apreciaba lo suficiente, comenzaría a hablar. -Voy a preguntarlo solo una vez más Max...donde esta Lander - ladeo su cabeza lentamente y me miro sonriente. -Crees que un arma va. - apreté el gatillo disparando a su pierna derecha, sus gritos de dolor y maldiciones no tardaron en llegar, el siguiente iría a su cabeza y no me temblaría la mano al apretar el gatillo- Mierda! - miro su pierna que comenzaba a sangrar. - ¿Donde esta Lander, Max? - cargue el arma otra vez y apunte a su pierna izquierda- esta vez no me hagas perder la paciencia. -Eres un imbécil Stephen...- jadeante de dolor me miro con lastima- ¿tú crees que Lander no sabe que lo buscarías? ¿de verdad crees que no sabe que me tienes aquí? ... la dejaste sola Stephen -comenzó a reír- que patético eres... ¡Mi mano comenzó a temblar mientras mi mandíbula se tensaba, siempre fue el mejor jugando con la mente de su oponente - Cierra la puta boca! Si crees que dejare que la toque estas muy equivocado. - ¿Que la toque? -se quejó de dolor jadeante- Stephen. ¿tú crees que Carther no sabía de esto? ¿tu enserio crees que ella sufrió amnesia temporal? Te creía más inteligente...-se inclinó para quedar frente a frente- ellos Stephen... se han visto más de lo que tú crees, tu chica, pajarito... es una zorra que mientras se acuesta contigo todas las noches, al siguiente día se lo follaba a él también, ¿estás seguro que la pequeña Zoe es tu hija? Apreté el gatillo apuntando a su pierna izquierda y tomándolo fuertemente del cabello hice que me mirara a la cara- ¿Que mierda has dicho?! ¡Responde carajo! ¿qué has dicho?! Rio jadeante mirándome con su rostro cubierto de sangre- Lo que escuchaste Stephen. Carther siempre lo ha visto. desde el día que te conoció, ella no es lo que tú crees pajarito. no entiendo como no te diste cuenta antes, ¿mensajes? -lo mire comenzando a recordar- Los mensajes los inventos ella Stephen... es cierto recibió algunos, pero siempre fueron de Lander, pero cuando la muy estúpida se enamoró de ti... comenzó a protegerte y eso, eso enfermo a mi hermanito -solté su cabeza fuertemente haciéndome retroceder, estaba jugando con mi mente, eso estaba haciendo, ¿por qué me mentiría? -Eso es imposible. Stefano y yo queríamos matarla! ¡por órdenes del! Estas mintiendo. no es siquiera posible- pase las manos por mi cara manchándola de su sangre. - Por favor Stephen! su idea jamás fue matarla... él no iba a dejar que pasara, solo quería darle un susto lo suficientemente grande para que volviera a él, como siempre lo hace Stephen. - no podía soportar escuchar su retorcida historia, estaba enfermo, ¿cómo alguien en su sano juicio haría eso? - Creías que eras el dueño de los secretos. siempre pensando ser el más herido, estabas tan ocupado en tu mierda que la olvidaste por completo a ella, debo reconocer que lo hace bastante bien... ¿quién podía pensar que la pobre Carther podría ser tan manipuladora? Dales una paloma y todos los pájaros alrededor parecerán sucios...es simple Stephen. -No. ella no haría eso, me lo hubiera dicho! - grite en su cara molesto conmigo mismo, la tenía que estar mintiendo. - ¿Aun crees que te diría todo esto? Lander no deja nada al azar, desde la muerte de tu hermano hasta Sofía...el sabio lo débil que es, y que presionándola solo un poco ella aceptaría matarle, si no pasaba. entonces estabas tú, que varias razones tenías para asesinarlo ¿cómo crees que logramos salir de ese maldito orfanato? Tú no sabes... no te haces una idea de quien es mi hermano... su juego va a terminar y no podrás hacer nada por impedirlo -Dime donde esta! - acerque la boca de la pistola a su cabeza y lo mire lleno de ira, esta vez no me importaría manchar mis manos con sangre si de esto dependía salvar a mis hijos y Carther. Quiete el seguro bajo su atenta mirada. -Uno nunca. traiciona a la familia -levanto su rostro mirándome prepotente- si tan solo vieras más allá de tus narices sabrías las respuestas a todas tus preguntas...siempre ha jugado contigo Stephen, te ha dado las respuestas desde el inicio. -sonrió con suficiencia, sin poder seguir escuchándolo golpeé su cabeza con el arma dejándolo inconsciente, no pude, no podía matar a otra persona más. Mis manos tiritaban sin control, no podía ser verdad, algo tiene que estar mal ¿verdad? me hubiera dado cuenta, yo lo hubiera sabido, ella es mi Carther, ella no me mentiría. Mire a Max inconsciente sobre la silla, debía volver a casa antes que Carther se le ocurriera hacer alguna estupidez, marque su número, pero no me contesto, intente varias veces y nada. Comenzaba a desesperarme, tome la mochila buscando los papeles, sus inicios. donde demonios se la llevaría...donde. •You're mine, do you understand?• Carther ¿Esto está mal? No puedo sacarlo de mi cabeza, odio su prepotencia, la forma en que parezco serle indiferente. Sus tatuajes, la forma en que me mira, como si no le importara en lo más mínimo. Él está aquí otra vez, quiero ver su rostro, pero no me deja, nunca puedo verlo ¿cómo puedo querer a alguien que no puedo ver? Otra vez me pide que desnude para él, me atemoriza decirle que no quiero, que no me gusta lo que hacemos, esto está mal, no me siento como él dice que debo sentirme, me confunde, quiero hacerle feliz pero no por complacerle, tengo miedo de que cumpla sus promesas si no hago lo que pide. -Llegaste tarde- su voz me hace temblar, se sienta en la misma silla de todos los días, ya no es sólo una vez, ahora se ha hecho constante y ya no puedo soportarlo- ¿me has extrañado? Asentí porque no podía hablar, me pregunto que pudo haberlo lastimado tanto para crear un monstro como él. Su mano tomó la mía acercándome a él, todo lo que podía ver eran sus ojos...y está era la primera vez que los veía. Me complacía de vez en cuando y sólo cuando yo no lograba hacerlo enojar, se lo había pedido ver sus ojos me hacía sentir aún más confundida, sus ojos eran claros...pero podía ver la oscuridad en su mirada. - ¿Tienes algo que decirme? - lo mire confundida ¿lo sabía? ¿cómo podía saber sobre mis sentimientos hacia el si yo aún no tenía claro que sentía. Tenía por Stephen, no quería que lo lastimara. -Yo...no, yo. te he extrañado - intente sonreírle y rodear su cuerpo con mis brazos, pero me aparto rápidamente tomándome del cuello y mirándome a la cama de un solo empujón. - ¿Me extrañaste? ¿Ah?! ¿por qué me mientes cielo? - pasó sus labios por mi rostro intentando lastimarme. -No te miento. No estoy mintiendo - mis lágrimas comenzaron a salir sin control - por favor no me lastimes...ya te he dado todo lo que me has pedido, ¿qué más quieres?! -A ti cielo...dios, te quiero a ti - su mano bajo rápidamente por mi vestido n***o que tanto le gustaba. Lo levantó metiendo su mano entre mis piernas, sabía perfectamente lo que iba pasar ahora. -No..No quiero por favor, si me quieres déjame hacerlo a mi manera por favor - pero como todas las veces parecía no escucharme. Cada vez que le suplicaba el parecía entrar en un trance, estaba físicamente aquí, pero su mente parecía irse muy lejos. Saco mis medias rápidamente y con ellas comenzó a atar mis manos a la cama, intente quitarlo de encima pero su peso era demasiado para siquiera poder moverlo. - ¡¿Creías que no sabía que te irías con ese imbécil?! ¡¿Eh?! Vas a su departamento como una zorra suplicando por atención - abrió mis piernas y rompió mis bragas rápidamente quedando completamente expuesta ante él. -Eres mía... ¿entiendes eso? Mía Carther-  sus labios acariciaron mis muslos para luego ver desaparecer su cabeza entre mis piernas. Ni siquiera podía sentir placer, él me había hecho perder toda sensibilidad y deseo, era brusco, la manera en que apretaba mis muslos con sus manos me lastimaba. Sólo cierra los ojos y piensa en otra cosa. Piensa en otra cosa. Stephen...la imagen de su rostro apareció ante mí, la forma en que me miraba, sus labios ¿cómo se sentirán sus labios? Como se sentirá ser amada por él, incluso cuando parece frío y distante. No soy consiente has donde llegan mis pensamientos, entonces sucede, me rompo en mil pedazos como nunca había ocurrido antes, la sensación es extraña. Él se aparta de mi mirándome complacido, si supiera que no ha sido por el sería capaz de matarme aquí mismo. - ¿Me quieres Carther? - sus manos acarician mi sensible zona sin quitarme los ojos de encima. -Sí. Sabes que te quiero - había aprendido a mentir tan bien con él. -Vas a hacer algo por mi entonces. No confió en ti cielo...-se apartó de mi entonces cerré mis piernas, pero su mirada de desaprobación me hizo abrirlas otra vez, amaba humillarme. - ¿Qué quieres que haga ahora? ¿No te es suficiente esto? - se sentó frente a mi mirándome lentamente. - ¿Suficiente? ¿Qué has hecho por mí Carther? - -Podría haberte denunciado. - enseguida supe que no debí haber dicho eso. -Entonces no me amas...Lo único que te mantiene viva es mi lástima, mi amor por ti Carther. Si valoras lo suficiente tu puta vida, comienza a colaborar conmigo - -Eres un enfermo de mierda! - comencé a sollozar una vez más, pero a él como siempre no le importó. -Grita todo lo que quieras... Pero nada te va a salvar de mi Carther, nada ¿lo has entendido? - apoyo sus codos en las rodillas inclinándose hacia mí- ahora vas a callarte y escuchar si no quieres que el niño tatuado sufra por tu culpa. Lo mire preocupada guardando silencio, mierda. -Eres patética ...-se levantó y comenzó a caminar de un lado al otro intentado controlarse- ¿te acóstate con él? -No..no, yo te quiero a ti. Perdóname, no volveré a gritarte de esa manera. ¡No me importa el! ¿Cómo quieres que te lo explique? Es un Idiota, suéltame por favor, quiero abrazarte - -No..tú estás jugando conmigo Carther- se acercó a mí de golpe tomando mi mandíbula- no juegues conmigo cielo, no te atrevas a jugar conmigo -Me lastimas. -las lágrimas amenazaron con salir- te quiero a ti, sólo a ti...- sus ojos me miraban con odio, parecía estar fuera de sí. -Te diré esto una vez Carther y escúchame bien - apretó mi mandíbula haciendo que les viera a los ojos- traicióname, y vas a vivir una pesadilla cada día de tu vida... me encargaré que recuerdes a quien pertenece Carther...no tienes idea de lo que soy capaz cielo ¿lo has entendido? Asentí mirándolo aterrorizada, hace mucho tiempo había entendido la clase de persona que era, me había cansado de preguntarme porque a mí. Me soltó alejándose de mí, tenía que convencerlo, hacerle creer que lo quería ¿cómo podía fingir amor? Cuando todo mi cuerpo lo rechazaba, sólo quería estar lo más lejos posible de él, pero mi única salvación era mantenerlo cerca. Toque mis muñecas lastimadas y me acerqué a el rodeándolo con mis brazos, juro que algún día me pagara todo lo que estaba haciendo. -Vas a lastimarlo - acarició mis manos sin voltear ¿qué cosa? -No entiendo...a que te refieres. - intente separarme, pero tomó mis manos apegándome a él. -Me escuchaste bien, vas a lastimarlo Carther... ¿me amas? Vas a hacer todo lo que yo te pida desde ahora en adelante - volteo para acariciar mi cabello. Lo siento Stephen...si hubiera sabido que te iba a amar de esta forma jamás te hubiera lastimado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD