Aylsa
-Toma cariño- le entregue el helado de palito a Alejo y lo senté en el sofá junto a Zoe para ver caricaturas, estaba segura que las cosas allá afuera terminarían mal, Carther me miraba de reojo, sé que no le agradaba, pero tampoco intentaría agradarle.
- ¿Aylsa, podemos hablar un momento tu y yo? - le sonreí lo mejor que pude y me acerqué a ella alejándome de mis sobrinos-
-Claro Carther, dime, ¿en qué puedo ser útil? - se cruzó de brazos mirándome un momento, sabía que esta conversación vendría, no esperaba menos de ella.
-Sé que Stephen durmió en tu casa anoche, no soy una persona celosa, nosotros confiamos en lo que tenemos, pero creo que puedes entender que no me gusta la idea de Stephen durmiendo en la cama de otra persona que no soy yo - ella sí que estaba molesta, y podía llegar a ser hasta graciosa la manera en que intentaba ocultarlo.
-No le veo nada de malo - me encogí de hombros, con Stephen éramos como hermano ¿por qué no lo podía entender? - la relación que tenemos es solo de amistad... por si estas inventando cosas en tu cabeza que no son.
-No invento nada Aylsa, soy mujer y veo como lo miras, no me gusta la forma en que crees poder tenerlo cada vez que tú quieras, entiendo que seas muy cercana a él, puedo entender que seas importante para él, pero creo que soy yo a la que tiene que recurrir cuando sus días son malos... - la mire arqueando una ceja, ¿enserio estábamos discutiendo por quien le solucionaba los problemas a Stephen?
-Y dime Carther, ¿te has preguntado por que acude a mí y no a ti? - la pregunta pareció sorprenderle, me miro aparentemente ofendida, si, a veces, la verdad también ofende, no me respondió, solo guardo silencio mirándome molesta - mira Carther, no me molestas, tampoco me agradas, pero si veo que eres importante para Stephen, entonces lo intento por él. Creo que deberías arreglar tus inseguridades chicas, si no soy yo, será otra.
- ¿Disculpa? Creo que no entendiste lo que quise decirte Aylsa, yo confió en Stephen, no dudo de sus sentimientos, pero no confió en ti y creo que estas confundiendo las cosas, Stephen no te dirá nada porque sé que no es capaz de lastimarte, pero yo quiero dejarte en claro que no me gusta la manera en que están llevando su "relación" ¿me explique? Él tiene una casa, una cama y una chica con la que dormir-
Pero que chica tan molesta... estaba comenzando a perder mi paciencia con ella- ¿tu problema es que durmiera en mi casa, o te preocupa que haya pasado algo anoche?
- Dímelo tu Aylsa ¿paso algo de lo cual tenga que enterarme? ¿Hay algo de su tan "cercana relación" de lo cual no me esté enterando? -
Flashback
Stefano estaba molesto, el ya no estaba conmigo, pero aun así no me dejaba ver a nadie más que no fuera él. Por muy fuerte que se muestre sé que es inseguro, pero no puedo dejar que me dañe de esa manera, a veces aceptamos ser lastimados por no perder a la persona que amas, es ahí cuando debes darte cuenta de que no te merece y el amor que dice sentir por ti no es real...el amor no lástima, o al menos así creí que funcionaba.
Stephen se había transformado en mi apoyo, la relación que habíamos formado era más fuerte que cualquier otra que hubiera tenido, lo he apoyado en todas las cosas que ha pasado y él me ha protegido de la furia de Stefano.
- ¿Te estas acostando con él no es cierto? Aylsa. -su tono de advertencia me hizo retroceder, venía venir lo que iba a suceder.
-Stefano...No, por favor déjame ir a mi cuarto - se acercó tomándome del brazo -
- ¿porque ya no me quieres cariño? Nadie jamás va a quererte como yo - acarició mi mejilla lentamente, no podía bajar la guardia, sé que si caía otra vez- déjame intentarlo otra vez.
-No... Te pierdo cada vez que te molestas Stefano, y eso ocurre más seguido últimamente- intente apartarme, pero no lograba soltarme.
-Cariño...juro que lo intentaré, no volverá a pasar, Aylsa. Yo te quiero -tomo mi rostro mirándome a los ojos, quería creer en él, que no pasaría otra vez, pero no podía, ya había logrado que le temiera.
-Yo también te quiero Stefano. Pero no puedo estar contigo otra vez - me aleje de él esperando su reacción, se acercó a mí para tomar mi cintura, pero Stephen apareció salvándome otra vez.
- Stefano, déjala en paz - su hermano lo miro con una diabólica sonrisa en su rostro-
- ¿Tú me vas a decir que hacer con mi chica? Vamos, muévete - pero Stephen no lo hizo.
-Te dije que la dejaras en paz- se acercó a su hermano de una manera desafiante- si vuelvo a ver un solo moretón en su cuerpo Stefano, voy a golpearte hasta que entiendas que a ella no debes tocarla, a ella ni a ninguna otra ¿nos estamos entendiendo? -
-El pequeño Stephen está sacando las garras...- me miro molesto y con un tono de advertencia levanto su mano apuntándome- que te quede claro Aylsa...tan solo te veo con alguien más, si descubro que alguien que no soy yo te ha tocado... juro que lo van a pagar- miro a Stephen con cara de pocos amigos y tomando su chaqueta salió de la casa.
Con él estos episodios eran normales, y estaba mal, aceptar algo tan incorrecto como normal estaba jodidamente mal, el cariño que tenía hacia el me hacía aceptar cosas que el amor no incluye, lo quería...pero debía quererme a mi primero.
Los brazos de Stephen rodearon mi cuerpo que comenzaba a temblar - tranquila. no pasara nada muñeca - beso mi frente y me sonrió intentando tranquilizarme- ¿quieres algo de comer? puedo preparar algo para ti
-No. solo quiero dormir - pasé mis manos por mi cabello desordenado, nunca fui de las chicas que se preocupaban demasiado por maquillarse, o vestirse con algo previamente pensado, yo solo abría mi closet y tomaba lo primero que encontraba.
-Ve a mi cuarto. seguramente Stefano llegara borracho, no quiero que estés cerca de el en ese estado - lo mire meneando la cabeza, si no estaba en su cuarto cuando llegara habría problemas - Aylsa, confía en mí, nada malo va a pasarte.
Lo mire dudosa un momento, pero finalmente accedí, su cuarto era el más vacío de la casa, apenas tenía un par de muebles y absolutamente nada pegado en la pared, era como si estuviera listo para largarse en cualquier momento. Tome una de sus camisetas como cada noche y me quite la ropa colocándomela. Ordene la cama recostándome en ella, Stephen tardo un poco más en llegar, aun no entraba al cuarto y ya estaba sacándose la camiseta, había comenzado a tatuarse la zona del cuello, sus brazos ya estaban casi cubiertos.
- ¿Piensas tatuarte todo el cuerpo? - me senté en la cama mirándolo desvestirse-
-Puede. quien sabe -se quitó los jeans quedando en bóxer y apago la luz acercándose a mí- tu deberías estar dormida
-Yo debería hacer muchas cosas Stephen. pero tú y yo sabemos que no las haré -sonreí cubriendo mis muslos, aún tenía el horrible moretón en la pierna, sé que a Stephen le molestaba verlos, asique simplemente los cubría, pero tarde y su mirada se dirigió a mi muslo.
- ¿te duele verdad? - dijo serio y menee la cabeza-
-Solo cuando lo toco, pero ya pasara - suspiro frunciendo el ceño-
-Aylsa tienes que irte de aquí ¿que estas esperando? Tu y yo sabemos que Stefano no tiene control cuando se trata de ti- lo mire cansada.
-No hará nada. solo, fue un golpe, dijo que se arrepentía- Stephen rodo los ojos.
-Lo dice porque no quiere que te vayas, pero ninguno de sus perdones cuenta cuando vuelve a lastimarte, tienes que irte Aylsa, no quiero verte llorando todas las noches, por algo que puedes evitar.
Me acerque a el rodeándolo con mis brazos, a veces me gustaría que Stefano fuera un poco más como él.
-Gracias por todo lo que haces por mi Stephen. esta casa sería un infierno sin ti - me aparte para verle, sonrió quitando el cabello de mi rostro.
-No soy mejor que Stefano Aylsa. bien sabes lo que he hecho- asentí acariciando sus mejillas- pero eres diferente Stephen... sé que dices que no te importa, que no sientes. pero veo que no es así, vas a encontrar a alguien y entenderás porque aun cuando sé que él no es bueno para mí, lo sigo intentando - me miro confundido, sé que cree ser un chico malo sin corazón, pero hasta el demonio más temible fue un ángel alguna vez, y el jamás dejo de serlo, estaba confundido, roto, pero nada que un amor honesto no pudiera curar.
-No sabes lo que dices Aylsa. - su mirada profunda y sus suaves labios, era un chico tan único, no entiendo porque no lo veía, su aliento chocaba contra mis labios, no entiendo porque lo hice, pero solo sé que ocurrió.
Mis labios estrellaron contra los suyos, y solo me quedé ahí sintiéndolos hasta que sus manos tomaron mi cintura acercándome a él, mis dedos se enredaron en su cabello intentando acercarlo aún más si era posible, me senté sobre su regazo colocando mis manos en su torso desnudo, mi toque lo hizo apartarse.
-no. no Aylsa esto está mal. yo te quiero, no puedo tratarte como a las demás. - me miro arrepentido y supongo que eso me dolió un poco después de todo- eres la novia de mi hermano...
-Yo. lo siento Stephen - toque mis labios mirándolo nerviosa, sus manos aun no soltaban mi cintura, cuando la puerta se abrió de golpe, Stephen me movió tan rápido que apenas logre asimilar lo que estaba ocurriendo.
-Lo sabía... Aylsa. No cariño. - paso la mano por su cabello jalando de el- Tenias a todo el puto vecindario. y te metes con mi hermano! - avanzo tan rápido que apenas logre moverme de la cama cuando sus manos estaban alrededor de mi cuello- eres una maldita malagradecida!
No recuerdo que ocurrió después, solo podia escuchar cómo me gritaba insultos sin parar y luego de unos minutos lo vi en el suelo, Stephen no dejaba de golpearlo, dios. lo iba a matar, lo iba a matar.
Me levante de la cama adolorida intentando separarlo, que había hecho.
-Stephen! Stephen para! ¡para ya! lo vas a matar Stephen! -mis ojos no podía dejar salir más lágrimas, Stephen se apartó de él dejando a Stefano en el suelo sin poder levantarse.
-Te quiero fuera de esta casa ahora Aylsa! ¡toma todas tus cosas y lárgate! - se acercó a mi entregándome una llave- cuando el despierte va a buscarte Aylsa, no quiero que vuelvas ¿me entiendes? quédate en esa casa, no va a buscarte ahí, dios Aylsa... lo siento, lo siento tanto.
_____________
Mire a carther tocando mi cuello inconscientemente- no. no hay nada que saber. - me aparte de ella- disculpa creo que será mejor que me vaya. gracias por la invitación.
Carther me miro confundida, no pretendía arruinar su relación de ninguna manera. creo que simplemente me había acostumbrado a que Stephen me salvara, y ahora. él había encontrado a alguien más a quien salvar.