Capitulo 8

1344 Words
Stephen Esto era más jodido de lo que pensé, ¿ese cabron la conocía desde niña? Como es posible que no me haya dado cuenta antes, ¿porque Carther no me lo dijo cuando era consiente de todo lo que pasaba? Pa? - las manos de Zoe tocaron mi mejilla llenadora de jabón- ¿estás enojado con yo? Sonreí besando su frente - no preciosa, papá está cansado es todo - sequé su cabello con la toalla mientras Alejo jugaba aún con la espuma. -Ma está triste? - la mire un momento, para luego colocarle su vestido n***o, mi chica ya sabía de estilo desde pequeña. Zoe siempre parecía más sensible a las cosas que pasaban a su alrededor. -No amor, mamá no está triste ¿por qué dices eso? - cubrió su boca con sus manos, en señal de que no me diría- Zoe, entre tú y yo no debe haber secretos ¿recuerdas? -Ma estaba llorando anoche - la mire preocupado, no quería que Zoe se preocupara por cosas que no eran para su edad, ella sólo tenía que ser feliz. -Yo hablaré con ella ¿sí? Ve con ella y muéstrale tu nuevo vestido - le sonreí y sin esperarlo rodeo mi cuello con sus pequeños brazos. -Te quiero paz - su abrazo significaba el mundo para mí, no me acostumbraba a sus muestras de amor, eran demasiado para mí, Zoe era la niña más adorable que había visto. Se separó y corrió con sus pequeños zapatos hasta el pasillo buscando a Carther. -Alejo, sigues tú - era siempre el último en salir, el no dejaba el agua hasta que sus dedos se arrugaran. -Pa no! cinco más - me mostró dos dedos, menee la cabeza y lo tome con cuidado sacándolo de la bañera- tienes que vestirte, tus tíos llegan en cualquier momento. -No quiero! - sollozo cruzando sus brazos, Alejo tenía su carácter, tenía mucho de mí. -Alejo, no empieces, o no habrá más helado de chocolate para ti - pataleo y frunció el ceño mirándome- soborno - ¿Dónde aprendiste esas palabras tú? - tomé sus ropas y comencé a vestirlo. -Tío Alex me enseñó a sobornad- dijo entusiasmado. Le coloque los pantalones y su camiseta - ¿sí? Tendré que hablar con tu tío Alex seriamente - termine de colocarle sus zapatos y lo tome en brazos- -Gracias Step - lo mire suspirando ¿por qué no me podía decir papá? -Papa, ¿puedes decirme papá? - meneo la cabeza y sonrió recostando su cabeza en mi hombro. -Pa! - besé su cabeza y salí del baño con él en brazos, Carther estaba arreglando algunos detalles, tenía todo listo desde ayer. Zoe llevaba las servilletas en sus manos y subiéndose a la silla las dejo en la mesa. -Amor puedes llevar a los niños al jardín? - Carther estaba viendo la comida en el horno, eran sólo las diez de la mañana, no entiendo porque corría tanto. - Zoe. Ven acá princesa - bajo de la silla con cuidado y la tome en brazo, mientras Alejo parecía quedarse dormido en el otro. -Alejo, no te duermas, tienes que estar despierto para cuando llegue Ian -  asintió con los ojos cerrados. Salí de la casa dejándolos en el patio trasero, miré hacia la ventana de la cocina, Carther parecía estresada con el horno. Deje a Zoe, jugando en la pequeña casa que habíamos armado para ella mientras Alejo se acostó en las sillas reclinables. - ¿Nena necesitas ayuda? - volteo a verme con un plato en las manos. -Pensé que estabas molesto...- me acerqué a ella acortando las distancias, coloqué mis manos en su cintura- -Te dije que no estoy molesto contigo amor - me incline para besar sus labios - te necesito con mucha paciencia hoy... -Contigo la he tenido desde el día que te apareciste en mi casa Stephen, no pidas más - río e intentó soltarse de mi agarre. -Stephen! Tengo que terminar esto, llegarán en cualquier momento - rio y tome su rostro entre mis manos para besarla. Los contactos de sus labios con los míos me hicieron perder la cabeza, dejo el plato sobre la mesa y enredo sus dedos en mi cabello. Baje mis manos hasta sus caderas y la apegue a mí, sin pedir permiso profundice el beso, nunca lo iba a admitir en voz alta, pero sabía que la sensación de mi arete contra su lengua le hacía perder la cabeza. -Stephen...los niños. -su pulso estaba tan elevado como el mío, dios. No había perdido su efecto en mí. -Están jugando Carther... dame cinco minutos y te hare perder la cabeza nena- mordió mis labios apegando su cuerpo al mío. -Stephen. - ese era un sí, no era un padre irresponsable, sólo un padre muy ansioso con su mujer. La tome empujándola contra la puerta de la bodega, a la mierda la cama. Mire a los niños por última vez, Alejo seguís dormido y Zoe seguía en la casa, cerré la puerta de la pequeña bodega y tome sus caderas levantando su vestido, no iba a perder tiempo, sus manos buscaron la bragueta de mi pantalón y encontrando lo que buscaba libero la presión que tenía entre las piernas. Tome sus muslos y la apegue contra el pequeño espacio entre los estantes y la puerta. Oh mierda. -estaba tan lista, tan dispuesta para mí, parecía como si hubiera estado amarrado, sus uñas se clavaron en mi espalda, no podia tenerla todos los días como antes, pero estas cosas sólo me hacían desearla más. -dios...-cubrí su boca comenzando a empujar fuerte contra ella, sus piernas se apretaron más contra mis caderas, ella era mía, mía y nadie lo iba a cambiar jamás. Ni el enfermo de Kian, ni el imbécil de mi hermano, nadie jamás la iba a tocar, porque no lo iba a permitir. -Dilo...dímelo Carther - mi respiración estaba agitada su mano cubrió mi boca finalmente acabando en ella. -Sabes que te amo...-quito su mano besándome lentamente, apoye mi frente contra la suya. -Eres lo mejor que tengo Carther. No lo olvides nunca - la baje con cuidado y coloque mis pantalones en su sitio. Se arregló en vestido mirándome con una sonrisa en su rostro. -Tienes que controlarte, ya no podemos hacer esto a cada rato - tome su cintura besando su cuello. - ¿Tengo que controlarme? Que descarada eres. - reí y la solté abriendo la puerta. Zoe se había sentado a un lado de Alejo a dibujar. Carther me abrazo por la espalda y miró a nuestros mostritos. -No puedo creer que tengan tres años ya...- los mire sin creer que ellos eran mis hijos, jamás se me pasó por la mente tener hijo, pero con Carther varias cosas en mi vida habían cambiado. Tocaron la puerta, Carther me miró nerviosa, me aparte de ella para ir a abrir, sabía perfectamente con quien me iba a encontrar al otro lado. Y ya había comenzado a molestarme. Tenía que intentarlo por ella. No quería arruinar todo lo que había preparado. Abrí la puerta encontrándome con Alex, Ian y mi padre... -Stephen! -Ian sonrió nervioso dándome un abrazo y golpeando mi espalda- le dije que se fuera... -Descuida. Pasa, los niños están en el jardín- Alex me saludo con la mano y pasó rápido sin siquiera verme. Mi padre estaba parado mirándome, seguramente esperaba que lo sacara de aquí, y lo haría si no fuera por Carther. -Hijo...-empezó a hablar, pero le pedí que se detuviera. -Escúchame bien...estoy haciendo esto por Carther, porque ella me lo pidió. Lo único que voy a pedirte, es que no lastimes a mis hijos, si no piensas quedarte es mejor que te vayas - Me miró soltando el aire contenido en sus pulmones- Déjame intentarlo Stephen...-déjame explicarte cómo sucedieron las cosas. -Ya te dije, no me interesa - Carther llegó a mi lado y tomó mi mano, mi padre le dio una sonrisa amable. -Carther...muchas gracias por recibirme en su casa. - lo mire con recelo, no creía en su amabilidad. -No tiene nada que agradecer, pase - se acercó a él para saludarle con un beso en la mejilla- Mi padre entró dejando su chaqueta en el sofá, Zoe llegó corriendo hasta mi tirando de mi pantalón. - Pa. Pa. -me hizo señas con su manito para que me acercara, me incline hasta ella y susurro en mi oído- Pa ¿Quién es él?  - mi pequeña Zoe lo miraba con desconfianza.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD