Había regresado a casa temprano porque iba a salir con Theo esa noche. La mujer llevaba un sencillo vestido rosa y se peinaba. Marta estaba en la habitación con ella, pero había un silencio sombrío que reinaba en el aire. No era propio de ellas. La falta de entusiasmo en el rostro de Marta indicaba que no aprobaba la decisión de Charlotte. Charlotte tampoco parecía estar de humor para hablar. Decidió no maquillarse y tomó su brillo labial. Comenzó a aplicárselo, pero se detuvo cuando sus ojos captaron una figura parada en la puerta. Una expresión suave en su hermoso rostro mientras la observaba. Charlotte se apartó lentamente del espejo, sin apartar los ojos de él. Él entró tranquilamente —Olvidaste tu cargador en la oficina —comentó sin apartar la mirada de ella. Marta salió de l

