Charlotte estaba ansiosa. «¿Y si su padre lo matara? ¿Y si lo torturó hasta el punto de morir?» Pensamientos como este se agitaron en su mente todo el día, aterrorizándola. Esperaba que él escuchara a su padre y firmara los papeles. Las lágrimas se negaron a abandonar sus ojos. ¿Qué clase de desastre fue? ¿Qué debería hacer ella? Estaba enojada con él por lo que hizo, le tenía resentimiento por eso, pero no quería que muriera. No, ella nunca jamás querría que él muriera. Las lágrimas rodaron por sus ojos. Le había suplicado a su padre que no le hiciera mucho daño. «¿Pero la escucharía?» Le había empezado a doler la cabeza por todo el estrés. Estaba en la sala con Ara esperando a su padre y tío. Su corazón golpeaba violentamente contra su caja torácica. Su Padre y tío llegaron t

