Charlotte parpadeó con fuerza, asimilando todo. Nichelle, sonriendo, se arrojó a sus brazos. Charlotte se tambaleó hacia atrás por la sorpresa. —Charlotte, te extrañé mucho —sonrió y le dio un fuerte abrazo. La sorpresa se olvidó por un momento. Charlotte sonrió y le devolvió el abrazo. —Yo también te extrañé. —Ella realmente la había extrañado. Nichelle se apartó después de un momento y le dirigió una mirada ceñuda. —Me prometiste que vendrías a verme, pero no lo hiciste. ¿Por qué? —preguntó Nichelle, frunciendo el ceño. Charlotte hizo una mueca. En efecto, se lo había prometido y estaba dispuesta a cumplirlo, pero no había forma de hacerlo sin hablar con él. —Lo siento, Nichelle —se disculpó ella. Sabía que no entendería su situación, así que disculparse era lo mejor que podí

