No sé si esto estaba bien o mal, creo que no era momento para pensarlo, solo tenía la seguridad de que habían dos personas cargadas de deseo esperando unirse. Rafael se quitó su camisa, podía ver y sentir todas las cicatrices que tenía, algunas por la guerra otras por su atentado. Con delicadeza quité su pantalón y calzado, él estaba más que listo, sus manos intentaban quitarme el camisón, se notaba desesperado. -Lo que daría por verte completamente, ahora solo eres una sombra.- -Entonces tienes que usar tu imaginación.- Hice que sus manos llegaran a mi rostro, iba pasándolas con delicadeza, quiero que detalle cada parte.- -Tu piel es de porcelana.- mencionó -Súbete a la cama conmigo.- mencioné, él lo hizo, yo quedé debajo, el muy cuidadosamente se hizo sobre mi.- -Quiero que m

