Cuando Charly Salió del cubículo de trauma Su corazón latía a mil por minuto, sus manos temblaban y sus ojos le picaban dando indicio que Iba a llorar, sabía que pronto iba a ser la comidilla de todos y también sabía que aunque se había equivocado y había sido muy descuidada con el Doctor Cho todo había sido un accidente, hubiera preferido romperse la cara contra el piso; desde que su mamá se fue prometió no llorar por nadie, había mantenido esa promesa y ahora venía el Doctor Maniaco y la gritaba de esa manera delante de todos, como si la competencia no fuera feroz entre los residentes él les daba más motivos para discriminarla, Ser mitad latina no es fácil, ella ha luchado contra toda clase de discriminación, Su color trigueño es más llamativo que sus ojos azules por eso desde que estaba en el colegio tuvo que pelear a mano limpia para ganarse el respeto, ojalá este no sea el caso, “ no voy a permitir que el doctor Maniaco ponga en riesgo mi sueño”
Charly fue al baño y se lavó la cara, respiró un momento, para cuando Salió llevaba una cara y una actitud completamente diferente, recibió una que otra mirada lastimera Y alcanzó a escuchar uno que otro susurro, Sabia que hablaban de ella, Sin embargo se dirigió a la cafetería por un buen café “ negrito cargadito” como dice su Papá para Quien todo lo Soluciona un tinto.
Cuando llegó a la cafetería fue peor, todo mundo se quedo callado y por un momento Pareció que la cafetería estaba vacía, ella sonrió mostrando unos hermosos dientes blancos, Sus labios rosados y gruesos levemente húmedos se contrajeron en una sonrisa brillante y perfecta, muchas mandíbulas casi cayeron al suelo, ella es prácticamente nueva por lo Que ninguno ha tenido la oportunidad de ver lo hermosa que es, entonces Se paró y miró a todos lados estaba buscando su grupo de amigos eran 3 locos en los que podía confiar, ninguno estaba allí, al pasar la mirada en el fondo detrás de una columna el solitario doctor Cho tenía la cabeza recostada Sobre la mano mientras revisaba unos exámenes de un paciente.
Charly fue y pidió Dos Cafés y ante la mirada de muchos se dirigió hacia el doctor Cho,
“Está loca "
" se la va a comer viva "
"la va a dejar hablando sola"
" 100 a que no la deja ni hablar, hagan sus apuestas"
"yo le voy 200 a que sonríe y lo derrite, a mi me paso. "
" Jajaja Yo creo que son tan diferentes que hacen buena pareja, le voy 500 "
Y así sin Saber mientras Charly se dirigía a hablar con el doctor Maniaco como ella Lo llamaba Sus compañeros estaban realizando apuesta sobre su futuro y su corazón.
Lo que no sabían era que ella tenía un As bajo la manga que desarmaría Completamente la barrera que el Doctor Cho tenía, ella paró aproximadamente dos metros antes, respiró profundo, tomó fuerza el se dirigió frente a él
- Doctor Cho buenas noches –
El vio la sombra y al escuchar la voz supo quien era, sin embargo siguió haciendo lo mismo sin siquiera mirar.
-Entiendo que no quiera hablar conmigo, Se que me equivoque pero fue un accidente, entiendo que no le gusta que lo toquen y Yo lo hice de manera muy atrevida, por eso vengo a presentar mis respetos de la manera más humilde - Diciendo esto Charly hizo una reverencia de 90 °, Mientras estuvo en el baño investigó un poco y encontró que esta es la forma de presentar respeto en el País natal de Marcus, durante aproximadamente 30 segundos mantuvo la posición con la espalda recta, luego puso su mano derecha sobre la izquierda y se disculpó nuevamente, Se dio media Vuelta para irse pero en ese momento aunque Marcus estaba muy aturdido dijo..
- Residente ¿ Cual es su nombre? - " Por Dios que es esto que siento, que me pasa, que me interesa su nombre?" Pensó
- Charly Meléndez , bueno mi nombre es Karla mi mamá también se llamaba así Pero a mi no me gusta por eso todos me dicen Charly - sin darse cuenta su voz tembló
- Charly, Solo te pregunté tu nombre no pedí una historia de tu vida - " quiero ver ese color rojo en tus mejillas, en verdad es muy lindo” Marcus no sabía exactamente que pasaba con el, esta niña tonta lo hizo hacer cosas que el nunca pensó como Poner su cuerpo bajo ella para que no se golpeara, Permitir que Pasara su mano por su cuerpo, Gritar en plena emergencia Solo para ver su hermoso color rosado. – Siéntate, me imagino que el otro café es para mi? –