Leonardo: Saco de la habitación a mi madre y ex prometida, lo más rápido que puedo y luego de dejar a ese par de víboras en la sala fui a la cocina y le di indicaciones precisas a Camila. Cuando me dijo que entendió todo volví a la sala, aguantando mis ganas de matarlas. — Te exijo una explicación de inmediato hijo, ¡Que acaba de decir de esa mujer! — Madre, no, ahora no. Charlotte ¿estás bien? Dime ¿te duele algo? — finjo estar lo de lo más preocupado, debe salir todo bien. — No cariño estoy perfectamente. — responde la maldita pelirroja que casi golpea a mi amor. — ¿Estas segura? No quieres que te lleve a ver un doctor. — No amor, no soy una mujer de cristal. — Sí, lo pude ver, como atacaste a Florencia fue realmente algo de temer, por un momento si ella no se hubiera cubierto

