El cuervo: — Me preparas todo, quiero que envíes a los mejores pa' Argentina, aquí mi amigo dice que su hermana Diana le dijo que mi Flor está por aquellos lugares. — Enseguida patrón. Mi Florcita hermosa, muero por tenerte en mi cama una vez más y pa'siempre. Florencia: Mi pantalla se ilumina con el número de mi amiga. — Hola, Diana, ¡¿cómo están?! — Malvada, me tienes preocupada, tú y Esteban me matarán de la preocupación un día de estos. —la queja de la colombiana no se hace esperar. — Lo siento, han pasado tantas cosas que no sé cómo no eh perdido la cabeza aún, ¿me perdonas? —le respondo con mi voz más lastimera. — Sí, obvio que sí, ahora dime ¿qué has hecho estos meses? debe ser importante para olvidarte de nosotros. —bien sigue enojada, tan de ella, aun así, la amo. — Con

